Las nuevas maneras

  El discurso de Javier Milei para la inauguración de las sesiones ordinarias del Congreso Argentino merece una reflexión sobre las nuevas maneras de hacer política. Es innegable que el Presidente tiene un estilo propio que se adapta sorprendentemente a las nuevas formas de comunicación política. Pero en esta oportunidad no está claro si su alocución acertará en el objetivo buscado. Porque 2026 no es un año electoral sino de construcción política y chisporroteo de los fuegos de artificio dificultan la conversación discreta y sosegada que requiere la negociación política, y porque además Milei presentó hacia el final de su hora cuarenta de exhortación algunos anuncios importantes que quedaron ocultos en esa parafernalia. Habló de "reformar la estructura institucional", que permitió especulaciones sobre una eventual reforma constitucional o tal vez se refirió, más sencillamente, a una serie de acciones que enumeraré a continuación. Impulsó reformas al Código Aduanero, al que pr...

Presa

¿Es bueno o malo que Cristina Fernández de Kirchner vaya presa?
En principio, como presumimos culpabilidad, entendemos que es bueno, que es justo. Pero, sin embargo, causó mucha polémica la decisión de la Corte Suprema de Justicia. Analicemos el asunto con detalle:
+ Se trata de una causa judicial que se ocupa de delitos realizados entre 2007 y 2016 y cuya trama de corrupción se remonta al 2003. Una justicia tan lenta, ¿es justa?
+ Mientras se sustanciaba la causa, se le permitió a la acusada conducir los destinos de una fuerza mayoritaria y ocupó escaños parlamentarios y hasta la Vicepresidencia de la Nación.
+ Se trata de una sentencia por parte de un tribunal que se presume -en la opinión pública, no hay que investigar nada- como adverso a la rea.
+ La sentencia tiene un indudablemente efecto político, ya que se produce pocos días después de que la ex Presidente confirmara su anunciada candidatura a legisladora provincial. Algo parecido sucedió hace poco en Europa: se condenó por cuatro años a Marine Le Pen, poco después de que compitiera en un balotaje por la Presidencia de Francia.
+ Produce, además, una profundización de la grieta social y un apasionamiento que no favorece a la pobre ginmasia republicana actual.
+ Al Gobierno le impide concluir el año con un triunfo electoral legítimo. 
+ A la oposición le dificulta estructurar una sucesión a la ahora martirizada víctima de una justicia cuestionable por las razones anteriormente explicadas.
+ A Cristina le brinda una sobrevida latente, de la misma manera que el golpe de 1976 impidió que el peronismo perdiera en 1977 y cerrara un capítulo de la historia.
¿Quién se favoreció, entonces? Además, obviamente, de los que esperaban justicia de una u otra forma, los que viven del sistema político actual, y que necesitan un enemigo identificable para estructurar su identidad.
Argentina tenía la oportunidad de dejar atrás una antinomia que no le permitía lograr una previsibilidad a futuro y que pasaba por un  triunfo electoral, o por una condena en tiempo y forma claro.+)

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