Observar con perspectiva ofrece más elementos para procesar la información. Si analizamos el 2025 a vuelo de pájaro podemos notar el vertiginoso ritmo que tiene el proceso político en el planeta y presenta, como dificultad de seleccionar esos acontecimientos que merecen especial consideración.
Empecemos por notar que el presidente norteamericano no cumplió aún un año de gestión, ya que asumió en enero. Pero ya se perciben algunas notas claras en su política exterior: un pragmatismo económico que se reflejó en el Día de la Liberación, con aumentos arancelarios que después renegoció durante el resto del año, y un pragmatismo político que lo llevó a acordar con su par chino y, tácitamente, con el ruso, una división del mundo. Mantuvo dos pautas valorativas: la búsqueda de una pacificación internacional encubierta en un estilo pendenciero y violento, y una cuestión ideológica que lo alejó de la Europa woke; en ese sentido, Davos fue un hito tanto para la administración de Trump que envió a su Vice a retar a los europeos y para Javier Milei, cuyo discurso motivó una marcha del Orgullo Gay en Buenos Aires que condicionó el comienzo de su año electoral. Pero para concluir con los Estados Unidos, en lo que respecta a la región y a diferencia de su primer mandato, Trump se mostró muy partidario de forzar la unidad del bloque continental.
De esa manera, tal vez, la región se fue volcando a la derecha. Si bien este año asumió el uruguayo Yamandú Orsi a contrapelo de la historia, el triunfo del derechista Rodrigo Paz en Bolivia y la asunción de peruano Jose Jerí, se vinieron a sumar a los presidentes argentino, paraguayo, ecuatoriano y salvadoreño, y lo que parecía un continente volcado a la progresía, se ha derechizado. La consagración se produjo con el triunfo, el domingo pasado, de José Antonio Kast en Chile, cuya relación con Milei puede ser un aliciente para que los Estados Unidos terminen de alinear aspectos estratégicos en el Cono Sur, entre los que me animo a señalar a la Antártida y a Malvinas -conste que lo vengo avisando-, a las que Trump intentará alejar de la influencia china teniendo en cuenta lo que rusos y chinos hacen en el Artico. La facilidad con la que firmó un preacuerdo con la Argentina es un incentivo para trazar un límite a su adversario planetario.
Es sintomática la demora del escrutinio hondureño, cuyas elecciones se han vuelto a ver amañadas, y los aprestos que el Comando Sur realiza en el Mar Caribe ante las costas venezolanas. El propio presidente norteamericano dijo que bloqueó el cielo bolivariano. Pra el régimen de Nicolás Maduro pareciera que hay cuenta regresiva, y queda por ver lo que pasará con Colombia, Cuba y Nicaragüa.
En Europa hay una nota que se destacó por sobre las demás durante el 2025: el belicismo. Europa, como venimos diciendo hace ya algunos años, ya está en guerra y todo lo que allí sucede está marcado por éso. La historia europea como tal estuvo marcada, desde sus inicios, por la cristiandad; de allí que es importante destacar el hecho de que este año también se haya muerto el Papa Francisco y se haya elegido para reemplazarlo a otro americano, León XIV, como sucesor.
Haciendo foco en nuestro país, destaquemos que los funerales del Papa argentino dieron aire a nuestro atribulado Presidente, cuyo año electoral fue tormentoso. Aunque, desde principio de año, con las elecciones en Salta, Jujuy, San Luis, Chaco y CABA, pareció que enderezaba la nave ya que esas elecciones se caracterizaron por el crecimiento de LLA, la derrota kirchnerista y la desaparición del Pro. Esto último, sumado al apresamiento de Cristina Fernández de Kirchner, generó un vacío político que durante gran parte del año dejó sin libreto al Presidente. Parecía que iba a aparecer la avenida del medio; especialmente cuando, en la constituyente de Santa fe, se impuso el oficialismo de Maxi Pullaro y LLA quedó dividida en tercer y cuarto lugar debido a un internismo que caracterizó al oficialismo durante todo el año.
Esas internas dejaron en evidencia problemas de conducción política, que emergieron en febrero con el caso $Libra pero que se constituyeron como una estrategia bifrontal de Karina Milei compitiendo en los territorios, por un lado, y Santiago Caputo acordando con los gobernadores, por el otro. El asesorísimo, además, tuvo dos episodios negativos destacados: su irrupción en una entrevista televisiva con Joni Viale prevista para aclarar cuestiones del caso $Libra y la apretada a un ex cliente suyo, Facundo Manes, al término de la Asamblea Legislativa.
El Gobierno trastabillaba. En ese trance intentó nombrar dos jueces supremos, Manuel García Mansilla y Ariel Lijo, cuya sola postulación causó problemas serios a la reputación oficial.
Ante la sombra de sospechas por el hecho de que el blanqueo favoreciera a los narcos y a los mafiosos, Jorge Omar Castillo fue apresado en su casa del Haras Argentino, por una causa de esas que se activan con llamativa oportunidad política. La cuestión del narco fue una onta dominante -además, es el mote con el que Trump ataca a los gobernantes díscolos latinoamericanos- se cobró un candidato, que coronó de todas formas la lista oficial que ganó en octubre, José Luis Espert, y la banca de una legisladora, Lorena Villaverde, que no pudo asumir en el Senado pero que preservó su diputación por dos años más.
En marzo hubo una extraña y violenta manifestación que reunió a los barra bravas con los jubilados, pero que contó hasta con la adhesión del exjefe terrrorista Mario Firmenich, a la que se sumaron numerosos dirigentes y en la que el ex candidato peronista Sergio Massa llamó para poner "un límite a este gobierno". El peronismo ya empezaba con un tipo de campaña muy tradicional y de oposición frontal al Gobierno. Fue a pocas semanas de la del orgullo gay, de febrero.
La imagen presidencial, que se había elevado hacia las alturas en su primer año de gestión, empezaba a declinar y a principios de año vio imponerse la mala imagen por sobre la positiva en la encuesta de la UdeSA. El oficialismo no pudo nunca hacer pie. Cuatro constantes acusaciones lo acosaron todo el año: la corrupción gubernamental, con la del caso ANDis como la más notable; los cambios de funcionarios, que prácticamente modificaron la faz del gabinete; la inestabilidad económica y cambiaria, y el sainete parlamentario.
No obstante, el Presidente tuvo la inciativa de obtener un sonoro apoyo de su par norteamericano Donald Trump, un acuerdo con el FMI, la visita de Scott Bessent, la compra de títulos argentinos por parte de los EE. UU. y un acuerdo comercial con la nación del Norte. En materia política, lo más destacado del año fueron la eliminación de las PASO, el desdoblamiento electoral de la provincia de Buenos Aires y la irrupción de la Boleta Unica de Papel, por un lado, y los triunfos del peronismo bonaerense en septiembre y de los libertarios en octubre.
Estas pespectivas sirven para reflexionar. En este caso servirá para entender lo rápido que emergen y declinan los procesos políticos y económicos en tiempos de crisis como los que vivimos. Por eso durante este año explicamos muchas veces que este será, desde el punto de vista histórico, un gobierno de transición.+)

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