Crucigrama

Como dice el Eclesiastés, no hay nada nuevo bajo el sol. Esta semana, el Gobierno deberá hamacarse para que no le desactiven el decreto 70/23 en el Congreso y tuvo que transar con la limitación a la venta de tierras a extranjeros. Uno se imagina al Javier Milei arquero más que al Presidente. Le costará más concesiones a los gobernadores aliados, a los que ya les venía pidiendo apoyo para derogar las PASO, presupuesto y otras leyes; ellos tendrás razones para excusarse de lo que más quieran desprenderse.  Es como un juego de ingenio -como los crucigramas, el Scrabble- en los que las piezas pueden parecer que tienen muchos usos pero que solo se pueden funcionar para un solo uso. Los gobernadores, en cambio, empiezan a ver que se les despeja el camino electoral en sus territorios, ahora que el Gobierno está tan comprometido con ellos y no podrá disputarles electoralmente el poder local. Mientrtas, Milei viajó por quinta vez en el año a los Estados Unidos. Se ata al poste de la nave qu...

Sobre llovido


Después de un año exitoso en el que pudo ostentar resultados económicos y políticos -tantos como necesitaba para sustentar su programa de reformas-, el Gobierno entró al año electoral patinando.

Desde el discurso de Davos y su posterior marcha masiva de protesta, el Gobierno no para de recibir golpes; a veces autoinfringidos, como el caso $Libra o la insistencia de candidaturas resistidas para ocupar la máxima magistratura judicial de la Nación. Cuando no fueron fatas de obra, fueron de omisión, como el desaprovechamiento de la apertura del año parlamentario; toda el país esperaba el señalamiento de un norte por parte del Presidente, y fue evidente que lo tenía: el acuerdo con el FMI, pero a partir de esos días se empezaba a postergar.

En el medio se fue mezclando la interna de la derecha. Cuando Mauricio Macri terminó de entender los planes que el mileísmo tenía para con el Pro, se apoyó en las debilidades señaladas para presentarse como una alternativa razonable de un oficialismo que se radicalizaba.

... y sobre llovido vinieron los anuncios del Día de la Liberación Norteamericana, la independencia económica pregonada en la argentina hace casi un siglo por Juan Perón sonaba ahora en los micrófonos de la Casa Blanca republicana. A la incertidumbre que presentaba el cierre de las negociaciones con el Fondo Monetario, particularmente en el capítulo cambiario, se sumó el terremoto económico internacional.

Una a favor: el Gobierno entra en la crisis internacional con salud económica y cuentas bastante saneadas. Una en contra: en este contexto, nadie sabe a ciencia cierta si lo que pueda aprobar el FMI servirá o no para la salida del cepo cambiario en la Argentina, pieza clave para una rápida recuperación económica.

Es claro que Trump hizo esos anuncios para arreglar rebajas arancelarias masivas con Occidente, por lo menos. Pero aún es difícil suponer cómo terminaran esas negociaciones también masivas. Sólo Dios sabe qué puede pasar cuando se abre la caja de Pandona.+)

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