El cuarto triunfo de Lula

El triunfo de Lula da Silva en el balotaj merece algunas consideraciones en cuanto al impacto sobre la Argentina de Javier Milei. La primera es el pragmatismo de Milei, que es tanto como el idealismo que se desprende de sus expresiones. En sus casi tres años de gobierno, la relación comercial entre la Argentina y Brasil no solamente  no se contrajo sino que se mantuvo o hasta creció. Más aún, a pesar de sus expresiones contra los proteccionismos, la mitad del intercambio se debe al mercado automotriz. Para ilustrarlo vale aclarar que lo mismo puede decirse de la relación con China, que se mantuvo en volúmen y mejoró en materia de saldo favorable. Si Milei es pragmático, mucho más es lo que puede decirse de Lula, que es un clásico exponente de la dirigencia socialdemócrata europea. Por más que durante este último período se lo vio más descentrado, en la campaña y en el mensaje de anoche emitió señales inquívocas de que en el venidero su vicepresidente, Geraldo Alkmin -un experimenta...

Sobre llovido


Después de un año exitoso en el que pudo ostentar resultados económicos y políticos -tantos como necesitaba para sustentar su programa de reformas-, el Gobierno entró al año electoral patinando.

Desde el discurso de Davos y su posterior marcha masiva de protesta, el Gobierno no para de recibir golpes; a veces autoinfringidos, como el caso $Libra o la insistencia de candidaturas resistidas para ocupar la máxima magistratura judicial de la Nación. Cuando no fueron fatas de obra, fueron de omisión, como el desaprovechamiento de la apertura del año parlamentario; toda el país esperaba el señalamiento de un norte por parte del Presidente, y fue evidente que lo tenía: el acuerdo con el FMI, pero a partir de esos días se empezaba a postergar.

En el medio se fue mezclando la interna de la derecha. Cuando Mauricio Macri terminó de entender los planes que el mileísmo tenía para con el Pro, se apoyó en las debilidades señaladas para presentarse como una alternativa razonable de un oficialismo que se radicalizaba.

... y sobre llovido vinieron los anuncios del Día de la Liberación Norteamericana, la independencia económica pregonada en la argentina hace casi un siglo por Juan Perón sonaba ahora en los micrófonos de la Casa Blanca republicana. A la incertidumbre que presentaba el cierre de las negociaciones con el Fondo Monetario, particularmente en el capítulo cambiario, se sumó el terremoto económico internacional.

Una a favor: el Gobierno entra en la crisis internacional con salud económica y cuentas bastante saneadas. Una en contra: en este contexto, nadie sabe a ciencia cierta si lo que pueda aprobar el FMI servirá o no para la salida del cepo cambiario en la Argentina, pieza clave para una rápida recuperación económica.

Es claro que Trump hizo esos anuncios para arreglar rebajas arancelarias masivas con Occidente, por lo menos. Pero aún es difícil suponer cómo terminaran esas negociaciones también masivas. Sólo Dios sabe qué puede pasar cuando se abre la caja de Pandona.+)

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