El cuarto triunfo de Lula

El triunfo de Lula da Silva en el balotaj merece algunas consideraciones en cuanto al impacto sobre la Argentina de Javier Milei. La primera es el pragmatismo de Milei, que es tanto como el idealismo que se desprende de sus expresiones. En sus casi tres años de gobierno, la relación comercial entre la Argentina y Brasil no solamente  no se contrajo sino que se mantuvo o hasta creció. Más aún, a pesar de sus expresiones contra los proteccionismos, la mitad del intercambio se debe al mercado automotriz. Para ilustrarlo vale aclarar que lo mismo puede decirse de la relación con China, que se mantuvo en volúmen y mejoró en materia de saldo favorable. Si Milei es pragmático, mucho más es lo que puede decirse de Lula, que es un clásico exponente de la dirigencia socialdemócrata europea. Por más que durante este último período se lo vio más descentrado, en la campaña y en el mensaje de anoche emitió señales inquívocas de que en el venidero su vicepresidente, Geraldo Alkmin -un experimenta...

Mario Firmenich: Extrañísima reaparición


 El líder montonero Mario Firmenich apareció esta semana convocando a la extraña y violenta marcha de jubilados y barrabravas mediante un mensaje audiovisual grabado.

La gente supo de él en 1970, cuando los Montoneros secuestraron y ejecutaron al expresidente Pedro Eugenio Aramburu. Muchas veces se especuló con que haya sido una operación de contrainteligencia del propio Ejército, ya que Aramburu era el candidato más expectable para suceder al gobierno de la Revolución Argentina.

Tuvo otro episodio cuestionable cuando ordenó lo que se llamó la Contraofensiva (1978/79), que terminó por liquidar en manos del Proceso de Reorganización Nacional a los militantes que habían logrado exiliarse. 

Eso sucedió mientras desaparecían también Elena Holmberg, por denunciar encuentros y reuniones en el llamado centro piloto de París entre el almirante Emilio Massera y la cúpula montonera, y también Marcelo Dupont, derivado de esa denuncia fatal.


Comentarios