Adorni declaró

El jefe de Gabinete de Ministros de la Nación presentó su tres meses demorada declaración de bienes y brindó una entrevista televisiva. No fue bien recibida por la opinión pública. Es lógico. En primer término, porque la demora en su presentación ya era elocuente; segundo, apeló a explicaciones poco sólidas y de difícil trazabilidad, y porque usó argumentos válidos en campaña y desde el llano, pero débiles desde el gobierno. Pero al presidente Javier Milei es le alcanza, porque lo que necesitaba era que se cierre esa incertidumbre. Los costos políticos ya los pagó. Sería poco razonable que, después de haberlo aguantado tanto, lo termine soltando. Excepto que le haya perdidio la confianza. Pero sabemos que en el modo de construcción política de Milei, la JGM no es una pieza que cedería a un tercero, y propios le quedan pocos. Lo hubiese cambiado de una cuando fue el espisodio de los aviones si fuera, como expresa públicamente, por la reelección; pero si va por un solo período, en la med...

Europa, en guerra


 Nadie -menos aún los lectores de Hechos Destacados- debería sorprenderse por el cambio de escenario internacional que llegó con la asunción de Donald Trump en la presidencia de los Estados Unidos.

Salgámonos de las consideraciones morales y de los modales -que estuvieron muy presentes en la entrevista en el Salón Oval- y sumerjámonos en las consideraciones estratégicas de lo que sucedió en la reunión de Volodomir Zelenski con Trump y su cada vez más presente vicepresidente, J. D. Vance, en la Casa Blanca.

Las premisas fueron claras: 

  • con la cuestión de las vestimentas -le enrostraron que fue de fajina- los norteamericanos intentaron dejar a Zelenski como un actor dramático de una situación en la que no es víctima sino beneficiario; 
  • que la guerra existe porque los Estados Unidos la financió, y que ya no lo hará;
  • los Estados Unidos continuarán con el proceso de retiro de los principales focos de conflicto internacional para resguardarse en el Continente, y
  • que no le importa que Vladimir Putin se beneficie de ello.
Será un problema de Europa si elige soportar a Ucrania o si negocia directamente con Putin. El presidente francés, Emmanuel Macron, ayer tuvo que ir más allá del 2,5% de gasto militar en el PIB de los países de la NATO que le exigía Trump en su primer presidencia para exigir un aumento del 3,5 si hay que mandar tropas y armar al Continente; Rusia gasta el diez por ciento de su PIB.

La cumbre de Londres mostró falta de liderazgos nacionales, rumbos divergentes y drásticas renovaciones políticas en las principales naciones europeas. 

La guerra les toca la puerta y habrá que ver si Europa está dispuesta a sacrificar su estatus de vida -nunca estuvo mejor desde la posguerra y eso es lo que le enrostran los norteamericanos que soportan con inflación el alto gasto militar- o sus valores.

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