Malvinas: una semana que puede ser clave

Puede ser que la semana que viene sucedan cosas importantes en la política internacional. La semana que viene será la Asamblea Anual de las Naciones Unidas, un foro que en los últimos años pasó bastante desapercibido pero que esta vez coincide con unn in crescendo de declaraciones del presidente norteamericano, Donald Trump, que parecen perfectamente hilvanadas para que algo suceda. Es obvio que la cuestión Malvinas fuera algo que se podría resolver unilateralmente, por lo que la Argentina concurre anualmente a ese foro a pedir el apoyo de las naciones para instar a Gran Bretaña a negociar con la Argentina por la soberanía de las islas.  La inmensa mayoría de las veces, los Estados Unidos mantuvieron una posición de neutralidad afín a la postura británica. Pero a juzgar por la reciente declaración inesperada en favor de la reunificación irlandesa, ¿no se podría esperar un cambio en ese sentido? Visto con perspectiva cobran sentido las sospechas europeas de que la monarquía marroqu...

La metáfora del gasoil

En febrero nos sorprendíamos por lo desapercibido que pasó el hecho de que en sólo diez días la Argentina haya conseguido la aprobación de un acuerdo con el FMI y el ingreso a la Ruta de la Seda, y sendas entrevistas con los poderosos referentes mundiales Vladimir Putin y Xi Xingping.

En las últimas semanas, nuestro país fue invitado a participar -con poquitos días de diferencia- tanto al G7 como al Brics. Además, el presidente argentino acordó una reunión con su par norteamericano, con quien se encontró familiarmente en una Cumbre de las Américas, en Los Angeles, en la que desarrolla un papel protagónico.

Estos son los hechos; lo demás, opiniones y valoraciones.

Así y todo, la fragilidad de nuestra política doméstica impacta de tal manera en la economía nacional que de un momento a otro puede estallar en pedazos como un caballo brioso que cada tanto prueba a su jinete con cambios de paso y corcoveos. 

La salida del ministro Matías Kulfas es uno de esos hitos. El Presidente logró mediante una hábil decisión marcarle la cancha a sus aliados y colocar allí un reemplazo acorde y, al mismo tiempo, un sólido candidato para 2023. Dicho de otra forma, no solamente no le dio la cartera a Sergio Massa sino que le puso a un buen competidor para la carrera presidencial.

Lo que fue una especie de pase sigiloso fue la incorporación de otro firme marcador, pero en este caso de la Vicepresidente. El reemplazo de Cristina Caamaño por Agustín Rossi en la AFI es una jugada tan discreta como estratégica.

Visto así, lo de Kulfas parece un costo menor. Pero no es así. El ministro Martín Guzman, en primer lugar, y el resto de sus colegas de gabinete ya no creen en el albertismo. Sienten que el gobierno es un proyecto unipersonal que tiene que hacer muchos méritos para llegar a buen término.

De hecho, la implosiva salida del Ministro de Producción dejó encendida la mecha que conduce a la Santa Bárbara: la corrupción, en este caso adosada a la causa de un gasoducto estratégico y que emblemáticamente lleva el nombre del autor de ese lamentable sketch llamado Éxtasis.

Visto en forma figurada, el desabastecimiento de gasoil -que puede tener numerosísimas causas, salidas y explicaciones- no es otra cosa que la imagen de un gobierno que teme no alcanzar a la más próxima estación de servicio.+)

El Personaje: Matías Kulfas

A pesar de que compitió intensamente con Paolo Rocca y con Federico Braun por ser seleccionado como personaje de la semana, elegimos al Ministro de Producción saliente porque, más allá del anecdotario, en adelante habrá pocas renuncias tan emblemáticas como la suya, que es sólo comparable con la de Marcela Losardo, por ser la primera de peso similar. Por otra parte, la ratificación de sus denuncias y la voluminosa carta de renuncia prometen, como las sagas de aventuras, nuevos capítulos en la Justicia.

La frase



"Cuando termine este Gobierno, algunos vamos a ir presos y otros irán a dar clases"
del ministro de Vivienda, Jorge Ferraresi:

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