Las nuevas maneras

  El discurso de Javier Milei para la inauguración de las sesiones ordinarias del Congreso Argentino merece una reflexión sobre las nuevas maneras de hacer política. Es innegable que el Presidente tiene un estilo propio que se adapta sorprendentemente a las nuevas formas de comunicación política. Pero en esta oportunidad no está claro si su alocución acertará en el objetivo buscado. Porque 2026 no es un año electoral sino de construcción política y chisporroteo de los fuegos de artificio dificultan la conversación discreta y sosegada que requiere la negociación política, y porque además Milei presentó hacia el final de su hora cuarenta de exhortación algunos anuncios importantes que quedaron ocultos en esa parafernalia. Habló de "reformar la estructura institucional", que permitió especulaciones sobre una eventual reforma constitucional o tal vez se refirió, más sencillamente, a una serie de acciones que enumeraré a continuación. Impulsó reformas al Código Aduanero, al que pr...

Contrastes rioplatenses


La asunción del presidente uruguayo Luis Lacalle Pou presentó un fuerte contraste con respecto a sus vecinos argentinos; particularmente en las delegaciones extranjeras.

Su discurso no fue tan distinto que el de Alberto Fernández. Ambos vistieron formalmente y reconocieron sus antecedentes republicanos. El argentino cita reiteradamente a Raúl Alfonsín, incluso más aún que a Néstor Kirchner. Pero sus gestos para con los opositores es quejoso y limitado.
El discurso de Lacalle hijo fue más generoso es pluralismo; no echó culpas a nadie ni refirió a ninguna herencia recibida. Es que Uruguay tiene mejores pergaminos para mostrar en materia de alternancia partidaria y cumplimiento de los mandatos.
Pero Lacalle habló de unidad y se cuidó de lastimar a sus contrarios, como prenda de compromiso para hacerlo efectivo.
La concepción de la política como servicio también es un diferenciador.
Si bien Uruguay es un país laico y el rol de la Iglesia es menor al que tiene en nuestro país, Lacalle lució una familia extendida en tres generaciones y homogénea.
"Cuidaremos cada peso del contribuyente", dijo apelando a la austeridad.
Habló de brindar seguridad a los uruguayos y dijo que apoyará a los uniformados; "vamos a cuidar a los que nos cuidan", explicó. "No estamos dispuestos a ceder teritorio a la delincuencia, al narcotráfico, y vamos a perseguir al abijeato que causa daños en el interior del país".
Lamentó el proceso de anomia en algunos lugares del país y les atribuyó la pérdida de la paz ciudadana. Abordó también la cuestión educacional, la social y la ambiental. Finalmente, se comprometió a defender los derechos de todos.
"Si al fin del período los uruguayos son más libres, habremos hecho bien las cosas", concluyó. "Llegó la hora de hacernos cargo; llegó la hora de hacerme cargo, ¡viva la patria!"

Contrastes
Pero el mayor contraste se reflejó en las misiones que asisitieron a ambas ceremonias.
En Montevideo estuvieron el rey Felipe de España; el presidente brasileño, Jair Bolsonaro; el paraguayo, Mario Abdo Beníte; el chileno, Sebastián Piñera, y el colombiano, Iván Duque.
A Buenos Aires llegaron solamente Abdo Benítez, Tabaré Vazquez y Luis Lacalle Pou; el resto fueron representantes bolivarianos, como Pepe Mujica y señora, Rubén Correa y Fernando Lugo, entre otros.+)

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