El arrebato

El manejo del tiempo es una variable cuya incidencia en política es decisiva. De la misma manera que una receta de cocina no se limita a contar con los ingredientes precisos sino que requieren para elaborar un plato, además de respetar un procedimiento determinado y, según recomendarían las abuelas, un momento exacto para su cocción, en la política hay que tener poder, los atributos visibles del poder y saber utilizarlos en el momento exacto de modo tal de no forzar el proceso y fallar en la consecución de los objetivos. Pero, tal como solemos insistir, al presidente Javier Milei no le agrada la política y, por más que entienda acabadamente cómo funcionan sus mecanismos, no siempre dispone de la paciencia que requiere este complejo arte. Dijimos en nuestra última columna que tenía una gran oportunidad con la apertura de las sesiones ordinarias del Congreso para establecer una agenda de profundas transformaciones. Pero Milei prefirió tensar con la oposición y convertir un año de gestión...

Una montaña de similitudes

El análisis de la política tropieza muchas veces con la dificultad de que no todas las acciones son visibles; más aún, mucho de lo que se ve puede ver tal vez desoriente al observador respecto de la finalidad ulterior del sujeto ejecutor. Lo mismo sucede con lo que se dice: hay silencios mucho más potentes que algunas palabras.
La Cordillera es una película dirigida por Santiago Mitre, protagonizada por Ricardo Darín, Dolores Fonzi, Erica Rivas y Gerardo Romano, y producida por Hugo Sigman, que se sitúa en una cumbre latinoamericana con muchas semejanzas a la que se realizó en Mar del Plata en 2004 para aprobar una alianza comercial continental: el área de libre comercio (ALCA). Aquella reunión se hizo célebre por el destrato que sufrió George W. Bush de parte de Néstor Kirchner y que costó un enfriamiento en el vínculo de los Estados Unidos con el matrimonio Kirchner, pero que no impidió que la Argentina haya seguido cultivando con relación estratégica en materia de seguridad con el Gran País del Norte.
Este blog siempre analizó la relación bilateral bajo esa hipótesis: mala relación presidencial, deslucido vínculo diplomático pero confianza en materia de seguridad.
La Cordillera abona a esta hipótesis, aunque con dos aditamentos: uno, el lubricante económico y el otro, una extraña demonización del Tío Sam.
Ta vez el querer decir muchas cosas en una sola historia, el deseo por modificar los rastros que señalen a la realidad o la simple incapacidad narrativa, sea lo que por momentos confunde al espectador. Pero nosotros nos quedamos con lo que quisimos ver allí, en esos escenarios majestuosos: una interesantísima escenificación política de nivel internacional, cuidadosa en los detalles y ambiciosa en su moraleja.+)

Comentarios

Martitavi ha dicho que…
Coincido !!Esta muy bien realizada pero falla en la narrativa y se torna confusa y ambivalente. ...igual me gustó ver la ambientación y buena actuación de los personajes! !!