Mover primero: la estrategia de Milei para lucirse en el acuerdo con Europa

Tras veinticinco años de idas y vueltas, el acuerdo entre el Mercosur y la Unión Europea ha entrado en su fase de definiciones, pero esta vez con una velocidad de crucero impuesta desde Buenos Aires.

Mientras el Parlamento Europeo ensaya medidas dilatorias enviando el texto al Tribunal de Justicia de la Unión Europea (UE) para revisar su legalidad, el gobierno de Javier Milei busca convertir a la Argentina en el "first mover": el primer socio del bloque en ratificar el tratado para forzar su puesta en vigencia provisional, tal como consignó Federico Pinedo, un alto funcionario de la Cancillería Argentina, a O Brasilianista. "Si la Argentina se apura a aprobarlo, inmediatamente después de eso, rige para el país".

"El acuerdo le ha vuelto a dar sentido al Mercosur", manifiestó Pinedo.

"El acuerdo MS UE es una acuerdo de asociación estratégica, no solo de comercio. Medir el impacto del acuerdo solo por el saldo que porduce en la balanza comercial es un error, enfatizó Horacio Reyser. "El acuerdo implica generar reglas claras, adoptando estándares internaciones que promueven inversión para reducir el costo de nuestros productos y servicios para que sean más competitivos en el mercado internacional. El acuerdo es una hoja de ruta para el sector publico y privado. El público debe realizar las reformas que reduzcan costos (tamano del estado, impuestos distorsivos, costo laboral excesivo, déficit de infraestructura para citar algunos). Al sector privado le genera una señal de largo plazo para realizar inversiones y adecuaciones para podes aprovechar los beneficios y desafíos que presenta el acuerdo".

Cuenca: "Un activo de enorme valor estratégico para Argentina".

En un posteo alusivo en LinkedIn, en el que la Subsecretaria de Comercio Exterior Carolina Cuenca celebró la firma, dimensionó el acuerdo:  integrará dos de los bloques económicos más grandes del mundo; juntos, MERCOSUR y UE representan 800 millones de personas y la cuarta parte del PBI global. Es el segundo destino de las exportaciones del país, con un flujo comercial de bienes de cerca de usd 9000 millones. 

Cabe aclarar que la UE es la principal fuente de inversiones extranjeras directas (IED) en la Argentina, con un stock de USD 75.000 millones y representa cerca del 40% de la IED en el país, y la segunda fuente global de (IED) después de los Estados Unidos, con un stock que supera el 17% de las inversiones internacionales.

Cuenca proyecta un escenario de alto impacto: un salto exportador del 76% en el primer quinquenio y del 122% en diez años, con un crecimiento del 15% para la agroindustria y del 30% para el sector industrial, aunque el mayor potencial reside en la energía y la minería (cobre y litio).

No hay sectores protegidos, pero sí excluidos

Consultado por O Brasilianista acerca del impacto de este acuerdo en el comercio intra-Mercosur, especialmente la alianza estratégica con Brasil. Horacio Reyser, negociador jefe del tratado durante la gestión de Mauricio Macri y actual referente de relaciones internacionales del PRO, explicó que "el diseño del acuerdo es, ante todo, una decisión de inserción internacional de largo plazo que trasciende lo estrictamente comercial".

Ante la consulta sobre el resguardo de las cadenas industriales, Reyser fue pragmático: "la premisa ha sido que no hay sectores protegidos, pero sí excluidos". El exsecretario detalló que aproximadamente el 10% del comercio del Mercosur ha quedado fuera del acuerdo para resguardar los productos más sensibles. Además, la transición será gradual: "Los plazos de desgravación son de 5, 10 y hasta 15 años. Esto permite que los productos sensibles se coloquen en las canastas más largas", explica.

Para Reyser, el reaseguro de la integración regional reside en las "reglas de origen". Según sus apuntes, para que un producto europeo reciba beneficios arancelarios, deberá contener un porcentaje de producción regional. "Esto fomenta la creación de joint ventures. Por ejemplo, la UE podría enviar autos terminados que necesiten autopartes del Mercosur para cumplir con la regla", señala, enfatizando que el pacto es una herramienta para que el sector privado gane competitividad mediante la adopción de estándares globales.

Geopolítica del "sentido común"

Desde la mirada política, Federico Pinedo, sherpa del G20 de la administración Milei, le restó dramatismo a la supuesta colisión entre este tratado y la agenda continentalista de Donald Trump. Para Pinedo, "la Unión Europea no es un enemigo de los Estados Unidos" y, por otra parte, confía en que Washington comprende que la Argentina necesita producir y abrirse al mercado internacional.

El análisis de Pinedo sobre el rol protagónico de Lula da Silva se explica porque, a pesar de las distancias ideológicas, el mandatario brasileño "entendió la importancia de la apertura comercial mucho mejor que los Kirchner".

"La relación de la Argentina con Brasil es absolutamente estratégica,física y espiritual; Brasil es un socio permanente para la Argenina", ratificó Pinedo.

Pinedo entiende que la estrategia legislativa de Milei apunta a que el Congreso Argentino apruebe el tratado antes que nadie para que, en caso de que la Comisión Europea decida una puesta en vigor provisional, la Argentina empiece a beneficiarse de inmediato. Según su diagnóstico, los números en el Parlamento estarán garantizados: las economías regionales ven en el acceso inmediato al mercado europeo —donde los aranceles bajarían a casi cero de entrada para muchos nichos— una oportunidad que la política "chica" ya no puede frenar.+)

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