Brasil: 250 años de tensiones

Tengo una mala noticia: no fue de casualidad; no fallé cuando viniste y tú no quisiste fallar, cantaría Coti Soroquín en ese hitazo  que canta sobre una relación casual.  Así es, no fue de casualidad. Este 1 de agosto van a ser 250 años desde que Carlos III de España decidió crear el Virreinato del Río de la Plata para poner un freno al avance portugués sobre lo que actualmente es la República Oriental del Uruguay. El rey español puso su capital en Buenos Aires, justo frente a la llamada Banda Oriental. El puerto de agua barrosa y de escaso calado era la salida al Atlántico más recomendable para las mercaderías americanas que debían enviarse a la Metrópoli. Pero también empezaba a ser muy visitada por los contrabandistas ingleses. Además, la joven urbe se había convertido en la ciudad más populosa y dinámica del nuevo virreinato. La mala noticia aquí es que el presidente Javier Milei desestimó los 40 años de esfuerzos por la paz regional -que también derivó en beneficios econó...

RIPeronismo


En principio, todo apunta a que el resultado de la elección bonaerense será consecuencia de la consagración o derrota de la elección nacional.
En ese sentido, la jugada divisoria de Cristina Fernandez de Kirchner parece hecha a la medida de los deseos de Mauricio Macri, porque parte en tercios al peronismo. Pero, ¿qué es el peronismo?
¿Es un corpus ideológico? De alguna medida, las raíces fascistas del peronismo caracterizan al movimiento, pero no es algo exclusivo del partido justicialista ni de sus herederos naturales; de hecho, el cristinismo abreva en fuentes progresistas que nunca convergerían con un partido con tales principios. Tampoco se puede pensar que Florencio Randazzo o el ex ucedeísta Sergio Massa sean principalmente fascistas. Lo que tienen en común con el movimiento creado por el Duce es la primacía del pragmatismo en la persecución y ejercicio del poder. Pero, ¿eso solo es el patrimonio del justicialismo?
¿Será entonces un partido? Queda claro que no.
¿Un movimiento? Es un concepto tan laxo que sirve para definir cualquier cosa.
¿Un legado? ¿de quién, de Perón? Cristina no lo reivindica, como sí hace con Evita. Como los setentistas.
¿Porqué toda esta disquisición? Para concluir que hace rato que el peronismo no significa nada concreto; que es sinónimo de populismo, nomás, y que si algo quedaba del peronismo, terminará por desaparecer este 2017. Una crisis que empezó en 2013, con la presentación simultánea de Carlos Menem, Adolfo Rodríguez Saa y Néstor Kirchner, y que concluyó sin defensores reales este año.
Cristina logrará cumplió su sueño de ser ella quien terminó por destruir los últimos despojos de poder real que allí permanecían.+)

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