Paciencia

La mala reacción que tuvo el Presidente ante la Asamblea Legislativa dificultó el planteamiento de una agenda de gobierno para 2026 y anticipó los tiempos electorales.  En forma coincidente irrumpieron denuncias contra el jefe de Gabinete sobre dádivas y un nivel de vida difícil de justificar, que contrasta con su prédica en un momento en que la economía se hace sentir en los bolsillos de los argentinos. Durante dos semanas se dispararon críticas que destruyeron al que sonaba para ser el principal candidato a jefe de Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires en 2027. Tras cartón, se anunció un índice inflacionario de marzo, que dio un salto que puso muy incómodo para el gobierno: 3 por ciento.  Naturalmente, empezaron a circular versiones de proyectos presidenciales para las elecciones de 2027, entre los que se cuentan: Un exótico pastor evangélico, Dante Guebel , que vive en California. No es reconocido como miembro de las iglesias evangélicas tradicionales en la Argentina nuclea...

La transición partidaria

El gobernador cordobés, José Manuel de la Sota, cumple con su rol de denunciar la intromisión del Gobierno Nacional en el PJ, con el objetivo de acotar su influencia partidaria.

Acá, en una entrevista con Leonardo Míndez, de Clarin.com

22/03/14

¿Qué balance hace de la reunión de gobernadores peronistas del jueves?


A mí me había invitado Gioja a una reunión para tratar temas de gestión y políticos. Entre los temas de gestión estaban las huelgas salvajes de los últimos tiempos, la tasa vial, la coparticipación. Empezamos a charlar de esos temas. Después Scioli y Beder Herrera plantearon la necesidad de reorganizar el partido. Dijeron que habría que ir con lista única. Yo en cambio planteé que habría que ir a elecciones internas. Que en el PJ no se vota hace mucho tiempo y sería bueno votar. Me dijeron que no hay tiempo por la intimación judicial (NdR: los mandatos están vencidos hace dos años y la Justicia podría dictaminar la caducidad del partido). Y cuando estábamos discutiendo eso, apareció Zannini y el jefe de Gabinete. Y ahí dejó de ser una reunión de gobernadores y se convirtió en otra cosa.

¿Por qué?


Porque enseguida nos dio una clase de política internacional, como hace habitualmente.

¿Capitanich o Zannini?


Noooo. Zannini sólo habla de China. Es chino. En cambio el jefe de Gabinete es la conciencia ilustrada del Gobierno. Cuando empezó con su clase, primero se paró Beder, que parece que estaba apurado y después me paré yo discretamente. Los saludé a todos. Dije muchas gracias y me fui. A mí me habían invitado a una reunión de gobernadores. No para que me vengan a dar una lección de parte del gobierno nacional. Pero no quise ser descortés con mis pares y posé para la foto al lado de Scioli. Después me llamaron, me pidieron disculpas, me dijeron que no estaba previsto. Pero yo con Zannini quiero hablar del dinero que me debe el gobierno nacional, de gestión, no de política.

¿Y de qué cosas hablaban los gobernadores sin Zannini?


Todos tenemos la preocupación de la inflación, de la inseguridad, de los problemas importantes del país. Yo no creo que nadie en la Argentina esté preocupado por la organización del Partido Justicialista. Eso se puede arreglar. Pero los gobernadores tenemos responsabilidades de gestión y lo que nos preocupa es lo que no está pudiendo arreglar el Gobierno: la inflación y la inseguridad.

¿Entonces no va a participar de la reorganización del PJ?


No. Soy respetuoso de los que quieran hacerlo. Pero yo nunca fui miembro del Consejo Nacional del partido. Ni siquiera estoy en el de mi provincia. Es un tema que deben decidir ellos. Yo me dedico a gobernar y tratar de resolver los problemas de la gente. Nunca he visto tanto miedo como el que tiene hoy la gente. Miedo a los asaltos, a los asesinatos. Eso hay que resolver.

¿Por qué no se quedó a decirle eso mismo a Zannini?


No vale la pena. Quiero hablar con la Presidenta a la que le vengo pidiendo audiencia hace dos años. Yo me voy a sentar siempre a la mesa de diálogo. Pero quiero un país donde haya diálogo en serio y no gritos.

¿Tuvo alguna respuesta sobre lo que dialogó con Capitanich a fin del año pasado?


Ninguna. Es un diálogo de una sola vía porque no hay respuesta del otro lado. En realidad, la respuesta la dio Capitanich el otro día en el Senado, que dijo que a Córdoba no le van a dar nada hasta que no desista de sus reclamos judiciales. Y eso es imposible. Me están pidiendo que no cumpla con mi deber como gobernador.

Comentarios