Brasil: 250 años de tensiones

Tengo una mala noticia: no fue de casualidad; no fallé cuando viniste y tú no quisiste fallar, cantaría Coti Soroquín en ese hitazo  que canta sobre una relación casual.  Así es, no fue de casualidad. Este 1 de agosto van a ser 250 años desde que Carlos III de España decidió crear el Virreinato del Río de la Plata para poner un freno al avance portugués sobre lo que actualmente es la República Oriental del Uruguay. El rey español puso su capital en Buenos Aires, justo frente a la llamada Banda Oriental. El puerto de agua barrosa y de escaso calado era la salida al Atlántico más recomendable para las mercaderías americanas que debían enviarse a la Metrópoli. Pero también empezaba a ser muy visitada por los contrabandistas ingleses. Además, la joven urbe se había convertido en la ciudad más populosa y dinámica del nuevo virreinato. La mala noticia aquí es que el presidente Javier Milei desestimó los 40 años de esfuerzos por la paz regional -que también derivó en beneficios econó...

La transición partidaria

El gobernador cordobés, José Manuel de la Sota, cumple con su rol de denunciar la intromisión del Gobierno Nacional en el PJ, con el objetivo de acotar su influencia partidaria.

Acá, en una entrevista con Leonardo Míndez, de Clarin.com

22/03/14

¿Qué balance hace de la reunión de gobernadores peronistas del jueves?


A mí me había invitado Gioja a una reunión para tratar temas de gestión y políticos. Entre los temas de gestión estaban las huelgas salvajes de los últimos tiempos, la tasa vial, la coparticipación. Empezamos a charlar de esos temas. Después Scioli y Beder Herrera plantearon la necesidad de reorganizar el partido. Dijeron que habría que ir con lista única. Yo en cambio planteé que habría que ir a elecciones internas. Que en el PJ no se vota hace mucho tiempo y sería bueno votar. Me dijeron que no hay tiempo por la intimación judicial (NdR: los mandatos están vencidos hace dos años y la Justicia podría dictaminar la caducidad del partido). Y cuando estábamos discutiendo eso, apareció Zannini y el jefe de Gabinete. Y ahí dejó de ser una reunión de gobernadores y se convirtió en otra cosa.

¿Por qué?


Porque enseguida nos dio una clase de política internacional, como hace habitualmente.

¿Capitanich o Zannini?


Noooo. Zannini sólo habla de China. Es chino. En cambio el jefe de Gabinete es la conciencia ilustrada del Gobierno. Cuando empezó con su clase, primero se paró Beder, que parece que estaba apurado y después me paré yo discretamente. Los saludé a todos. Dije muchas gracias y me fui. A mí me habían invitado a una reunión de gobernadores. No para que me vengan a dar una lección de parte del gobierno nacional. Pero no quise ser descortés con mis pares y posé para la foto al lado de Scioli. Después me llamaron, me pidieron disculpas, me dijeron que no estaba previsto. Pero yo con Zannini quiero hablar del dinero que me debe el gobierno nacional, de gestión, no de política.

¿Y de qué cosas hablaban los gobernadores sin Zannini?


Todos tenemos la preocupación de la inflación, de la inseguridad, de los problemas importantes del país. Yo no creo que nadie en la Argentina esté preocupado por la organización del Partido Justicialista. Eso se puede arreglar. Pero los gobernadores tenemos responsabilidades de gestión y lo que nos preocupa es lo que no está pudiendo arreglar el Gobierno: la inflación y la inseguridad.

¿Entonces no va a participar de la reorganización del PJ?


No. Soy respetuoso de los que quieran hacerlo. Pero yo nunca fui miembro del Consejo Nacional del partido. Ni siquiera estoy en el de mi provincia. Es un tema que deben decidir ellos. Yo me dedico a gobernar y tratar de resolver los problemas de la gente. Nunca he visto tanto miedo como el que tiene hoy la gente. Miedo a los asaltos, a los asesinatos. Eso hay que resolver.

¿Por qué no se quedó a decirle eso mismo a Zannini?


No vale la pena. Quiero hablar con la Presidenta a la que le vengo pidiendo audiencia hace dos años. Yo me voy a sentar siempre a la mesa de diálogo. Pero quiero un país donde haya diálogo en serio y no gritos.

¿Tuvo alguna respuesta sobre lo que dialogó con Capitanich a fin del año pasado?


Ninguna. Es un diálogo de una sola vía porque no hay respuesta del otro lado. En realidad, la respuesta la dio Capitanich el otro día en el Senado, que dijo que a Córdoba no le van a dar nada hasta que no desista de sus reclamos judiciales. Y eso es imposible. Me están pidiendo que no cumpla con mi deber como gobernador.

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