El arrebato

El manejo del tiempo es una variable cuya incidencia en política es decisiva. De la misma manera que una receta de cocina no se limita a contar con los ingredientes precisos sino que requieren para elaborar un plato, además de respetar un procedimiento determinado y, según recomendarían las abuelas, un momento exacto para su cocción, en la política hay que tener poder, los atributos visibles del poder y saber utilizarlos en el momento exacto de modo tal de no forzar el proceso y fallar en la consecución de los objetivos. Pero, tal como solemos insistir, al presidente Javier Milei no le agrada la política y, por más que entienda acabadamente cómo funcionan sus mecanismos, no siempre dispone de la paciencia que requiere este complejo arte. Dijimos en nuestra última columna que tenía una gran oportunidad con la apertura de las sesiones ordinarias del Congreso para establecer una agenda de profundas transformaciones. Pero Milei prefirió tensar con la oposición y convertir un año de gestión...

Cuarteles

Hace treinta años, cualquier mención a los cuarteles era inequívoca referencia a la cuestión militar.
La Argentina desarrolló una política de estado en materia de defensa, alineada a la que se imponía desde los Estados Unidos hasta el 21 de septiembre de 2001: la separación entre defensa y seguridad, como una sana práctica política de conducción para la gente de armas.
En los hechos, los sucesivos gobiernos argentinos alimentaron este lineamiento con definiciones presupuestarias y estratégicas que fortalecieron a las fuerzas de seguridad y policiales por sobre las Fuerzas Armadas. Hasta el nombramiento del General Milani al frente del Ejército. Habrá que ver si nueva ministro Cecilia Rodríguez trae estos nuevos vientos al Ministerio de Seguridad.
Agustín Rossi toleró el aumento de la participación castrense en la lucha contra el narcotráfico en la frontera, siempre que esté conducido por gendarmes. Está por verse si el movimiento del gabinete se trae esto entre manos.
captura de imagen de facebook publicada por clarin.com
Alto saqueo. Por otra parte, desde 2001 hasta la fecha se han repetido tristes sucesos de violencia social. En rigor, todos refieren a su primer antecedente de 1989. No está claro cuál es el origen y la naturaleza de estos episodios. En 2001 se acusó al peronismo bonaerense de incentivarlos con el objetivo de voltear al presidente radical Fernando de la Rúa. Pero nunca hubo pruebas demasiado concretas. Enrigor, a veces aparecen algunos focos como claramente fogoneados, pero otros no. Además, es un juego irresponsablemente peligroso.
En el medio, aparecen las puebladas. Tienen un formato diferente, pero tienen una idéntica aparición espontánea e inesperada.
Tienen la particularidad de tomar por sorpresa al poder de turno, lo que demuestra la imposibilidad de su previsión y, por lo tanto, el desconocimiento de su origen en el más alto nivel de decisión.
Son fenómenos distintos del cacerolazo, aunque podrían tener en común la reacción espontánea si es que así lo fuera.
El hecho es que el autoacuartelamiento de la policía cordobesa es un suceso que, por sus consecuencias, marca un hito en la historia nacional. Nada será igual para este tipo de acontecimientos después de lo sucedido esta semana en la capital mediterránea.+)

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