Brasil: 250 años de tensiones

Tengo una mala noticia: no fue de casualidad; no fallé cuando viniste y tú no quisiste fallar, cantaría Coti Soroquín en ese hitazo  que canta sobre una relación casual.  Así es, no fue de casualidad. Este 1 de agosto van a ser 250 años desde que Carlos III de España decidió crear el Virreinato del Río de la Plata para poner un freno al avance portugués sobre lo que actualmente es la República Oriental del Uruguay. El rey español puso su capital en Buenos Aires, justo frente a la llamada Banda Oriental. El puerto de agua barrosa y de escaso calado era la salida al Atlántico más recomendable para las mercaderías americanas que debían enviarse a la Metrópoli. Pero también empezaba a ser muy visitada por los contrabandistas ingleses. Además, la joven urbe se había convertido en la ciudad más populosa y dinámica del nuevo virreinato. La mala noticia aquí es que el presidente Javier Milei desestimó los 40 años de esfuerzos por la paz regional -que también derivó en beneficios econó...

Retoque

La Presidente de la Nación volvió de sus 42 días de licencia con ánimo de renovación y con pautas de constatación de que leyó el resultado de las elecciones.
Primero, ensayó un mensaje algo exageradamente desestructurado y pacifista, pero sin modificar en nada sus lineamientos políticos. Al estilo del apaga Francisco. Evidentemente, comprendió que la gente no quiere más peleas. Y que la economía pasó la factura. Porque -ya no ella, si no su vocero- anunció un nuevo equipo económico, que viene a ser un enroque del anterior. Aunque marca una diferencia, porque viene a profundizar el rumbo del tenue giro al pragmatismo de las últimas semanas.
Nombró a un jefe de gabinete como para delegar funciones políticas y económicas, el gobernador chaqueño Jorge Capitanich. Su sólo nombramiento marca una línea en ambos sentidos, moderada y peronista.
Ascendió a un marxista heterodoxo y poco Market friendly en Economía, el joven Axel Kiciloff. Pero con capacidad de decisión y criterio propio.
Al único desplazado que salvó fue al ministro de Economía, Hernán Lorenzino, a quién lo mantuvo en la negociación de la deuda externa y embajador ante la Unión Europea. Un premio. 
Nombró a un técnico respetado en economías regionales en Agricultura, el presidente del INTA Carlos Casamiquela, que reemplazó al derrotado candidato a diputado por Chubut Norberto Yahuar.
Y le puso a los banqueros a un embajador personal muy cercano y querido por ellos, Juan carlos Fábregas. Sospecha por dónde pueden venir los tiros.
Pero no nombró a sus subalternos. ¿Quedarán a cargo de los nombrados? ¿Qué será de la suerte de Guillermo Moreno? ¿Quedara en manos de Kiciloff? Toda una novedad.
¿Qué será de la suerte de Juan Manuel Abal Medina (hijo) o de Mercedes Marco del Pont. ¿Quién sabe? ¿Qué pasará en Salud cuando asuma como diputado el ministro Juan Manzur?
Hay dos señales en estas medidas: 1) un ajuste del motor para llegar al final del mandato y 2) por primera vez, una aparente delegación de funciones.+)

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