Milei: segunda fase

El presidente argentino Javier Milei obtuvo su primer logro político luego de haber sido ratificado en las urnas, en las elecciones de medio término, en octubre. La Argentina no tenía un presupuesto aprobado por ley desde Noviembre de 2022, cuando el presidente era aún Alberto Fernandez. Esta votación le permitió revalidar su capacidad de gestión, ya que logró lo que ningún gobierno no peronista pudo desde el retorno a la democracia de 1983: obtener una mayoría en el Senado; y en solo dos años logró también la primera minoría en Diputados. No se trata de votos propios, de los que suma muy poco en ambas cámaras, sino un conglomerado de bloques y minibloques que le permiten sentarse a negociar cómodamente con aquellos que le dan el quórum. No cabe duda de que Milei es un perro verde, una mosca blanca, porque es un referente de ideas que hasta hace muy poco eran minoritarias en la Argentina y que logró, con una dialéctica purista, una gestión altamente pragmática. No tiene ningún prurito ...

Fragilidad

La fragilidad es el término que mejor define las características de este momento político.
La ocupación irregular del Parque Indoamericano puede ser un caso bisagra, tanto para el gobierno de Cristina Fernández de Kirchner como para la pendularidad del pensamiento popular.
Néstor Kirchner continuó a Eduardo Duhalde, quien no pudo concluir la presidencia del malogrado Fernando de la Rua por los muertes de Kosteki y Santillán por la represión policial en la estación Avellaneda. Si algo quiso evitar el fallecido ex presidente fue tener que vivir un episodio de ese calibre. La orden de no reprimir fue una constante en la Presidencia Kirchner. Claro que eso sucedió hace unos ocho años. La gente tiene nuevas demandas. En Soldati ya han fallecido tres personas y el reclamo más generalizado parecería ser la presencia policial, en primer caso, y la represión, aunque en voz más baja.
Si la Policía Federal nunca hubiese asistido al Predio y si el apoderado de las Madres de Plaza de Mayo Sergio Shocklender no hubiese culpado a los narcotraficantes por la ocupación, uno podría especular más en torno de las culpas que se echan entre sí los gobiernos nacional y porteño. Pero las vacilaciones del primero y los riesgos que corre el segundo por el solo hecho de la ocupación nos eximen de hacer esa clase de especulaciones.
Daniel Scioli, el muleto, calla; no parece ser oportunismo sino más bien la posibilidad de que episodios de este calibre pudieran repetirse en su territorio. O que se estigmatice a este fenómeno que no es nuevo en el Conurbano bonaerense.
La gravedad del asunto obligó al oficialismo a suspender el acto que se había organizado para recordar el tercer aniversario del gobierno de Cristina, coincidente con el día de los Derechos Humanos.
Tanto la Presidente como Mauricio Macri juegan gran parte de su futuro en la resolución de este caso. La interpretación de lo que espera la población y el modo de representar esas expectativas serán claves para asegurarse un mejor 2011. Aunque la acción de la Justicia y de otros actores también serán críticos para alcanzar tal objetivo.+)

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