El cuarto triunfo de Lula

El triunfo de Lula da Silva en el balotaj merece algunas consideraciones en cuanto al impacto sobre la Argentina de Javier Milei. La primera es el pragmatismo de Milei, que es tanto como el idealismo que se desprende de sus expresiones. En sus casi tres años de gobierno, la relación comercial entre la Argentina y Brasil no solamente  no se contrajo sino que se mantuvo o hasta creció. Más aún, a pesar de sus expresiones contra los proteccionismos, la mitad del intercambio se debe al mercado automotriz. Para ilustrarlo vale aclarar que lo mismo puede decirse de la relación con China, que se mantuvo en volúmen y mejoró en materia de saldo favorable. Si Milei es pragmático, mucho más es lo que puede decirse de Lula, que es un clásico exponente de la dirigencia socialdemócrata europea. Por más que durante este último período se lo vio más descentrado, en la campaña y en el mensaje de anoche emitió señales inquívocas de que en el venidero su vicepresidente, Geraldo Alkmin -un experimenta...

Con un ojo en las vacaciones

Pasada la tormenta, el cielo se aclara. Con la luz, las cosas se ven más claramente.

No pasó un mes que murió Néstor Kirchner y ya se pueden sacar algunas conclusiones:

+ Una gran parte de la oposición quedó desestructurada sin su principal pivote: un contrincante que le facilitaba el trabajo. Es un problema para el PRO más que para el radicalismo, ya que el PRO hurgaba votantes dentro del justicialismo. La renuncia de Carlos 'Lole' Reutemann a la conducción del peronismo disidente es muy elocuente: en el peronismo ahora hay menos disidencias. Los elogios de Daniel Scioli anuncian una convergencia.

+ El Gobierno quedó sin su principal mentor. La decisión de profundizar el rumbo en una circunstancia tan delicada era una operación para un cirujano muy experimentado en estas patologías. El escándalo en Diputados por la votación en torno del Presupuesto 2011 lo dejó de manifiesto.

+ Si bien hay dirigentes que empiezan a hablar de Cristina 2011, no parece estar en su ánimo. Terminar su mandato para irse a su casa sin buscar su propia reelección -como Lula, Bachelet y Ricardo Lagos- es algo que se escucha con esperanza entre el pinguinaje.

+ Voluntariamente o no, los propios voceros del Gobierno pusieron el interrogante en torno del ritmo inflacionario. No parece un tema promisorio dado que, como la inseguridad, son cuestiones tan sensibles para los argentinos como de difícil solución.

El oficialismo espera al verano como el boxeador a la campana salvadora.

Falta poco para el verano, mucho para las elecciones. Depende. Los tiempos son realidades que se experimentan en forma subjetiva.+

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