El cuarto triunfo de Lula

El triunfo de Lula da Silva en el balotaj merece algunas consideraciones en cuanto al impacto sobre la Argentina de Javier Milei. La primera es el pragmatismo de Milei, que es tanto como el idealismo que se desprende de sus expresiones. En sus casi tres años de gobierno, la relación comercial entre la Argentina y Brasil no solamente  no se contrajo sino que se mantuvo o hasta creció. Más aún, a pesar de sus expresiones contra los proteccionismos, la mitad del intercambio se debe al mercado automotriz. Para ilustrarlo vale aclarar que lo mismo puede decirse de la relación con China, que se mantuvo en volúmen y mejoró en materia de saldo favorable. Si Milei es pragmático, mucho más es lo que puede decirse de Lula, que es un clásico exponente de la dirigencia socialdemócrata europea. Por más que durante este último período se lo vio más descentrado, en la campaña y en el mensaje de anoche emitió señales inquívocas de que en el venidero su vicepresidente, Geraldo Alkmin -un experimenta...

La dama, en su casillero

Es muy difícil adivinir cómo serán los días por venir. Los escenarios posibles son:
a) Estimulada por la deificación de Néstor Kirchner y apoyada en su hijo Máximo, la Presidente decide ir por la reelección. Se propone profundizar el modelo y tomar venganza de aquellos a los que les atribuye la muerte de su marido, a aquellos que le han causado tantos disgustos: traidores, Moyano, Magnetto, etc. El radicalismo y el peronismo disidente vuelven a recuperar la mística opositora y se encaminan en vías separadas a enfrentar al oficialismo en las urnas, con buenas chances de éxito para uno u otro.
b) Convencida por su hija Florencia y cansada por tantos años de desgaste del poder, Cristina Fernández de Kirchner decide no postularse para una reelección presidencial en 2011. El sucesor natural sería Daniel Scioli. El peronismo oficial y disidente se abroquelaría en su derredor (en perjuicio de Eduardo Duhalde y de Unión PRO, principalmente). Una mesa de gobernadores conduciría la transición. Gobernabilidad asegurada. Probablemente, durante este período podrían tomarse decisiones correctivas de temas que están pendientes de resolución. El radicalismo sería el retador, pero con pocas chances de triunfo electoral.
Los días que pasaron dejan pensar que algo de estos dos escenarios puede suceder. Más aún tal vez podrían sucederse parte de los dos, en forma sucesiva. Sino, ¿porqué la Presidencia no emitió declaración alguna, no se comunicó formalmente la muerte sino mucho después de que haya sucedido el fallecimiento y hasta, según afirman algunas fuentes, no habrían transladado sino el féretro a Buenos Aires dejando el cadáver en Santa Cruz? Lo mismo puede decirse de la negativa a Julio Cobos y a Duhalde a participar en el velorio, o el no permitir velar a su marido, como dice la tradición política, en el Congreso Nacional. Todo esto habla más de una profundización de actitudes conocidas en el kirchnerismo que en un cambio de cultura política.
En unos días más, cuando pase la efervesencia de las emociones ante tan repentina noticia, puede ser que el bronce se derrita y las sucesivas crisis que pueda ir enfrentando un Gobierno que persiste en sus errores podría llevar a la Presidente a desistir del proyecto reelectivo.
Faltan algunos elementos aún para analizar. La dama aún sigue en su casillero.+

Comentarios