La distensión y los chacales

Tras la frustrada semana en que el ministro de Desregulación, Federico Sturzzenegger, sufrió la cuadruple derrota, el oficialismo parece buscar una zona de distensión actitud que puede ser tomada como debilidad por sus frágiles aliados. El paro de los prácticos, que paralizó el comercio exterior argentino y congeló un decreto de desregulación que necesitaba el sector, dejó en evidencia los límites del actuar impetuoso del apodado "Coloso". Paralelamente, los senadores le fueron deshojando los pétalos de la denominada "Ley de Tierras" hasta que la senadora Patricia Bullrich obtuvo al menos la aprobación del capítulo correspondiente a los desalojos.  Inicialmente, el oficialismo la llamó Ley de Propiedad Privada e incluía un capítulo que pretendía corregir una ley que congela la productividad de bienes que hayan sufrido incendios -que se presumen derivados de desmonte-, uno que desandaba una regularaización que favorecía a los villeros y que mereció el apoyo de la Igl...

Cuenta Regresiva

Muchas cosas pasaron desde el último post de este blog hasta la fecha, pero nada es más importante que la pista que venimos siguiendo: la emancipación bonaerense.
No son hechos menores el triunfo de las listas opositoras a los K en la CTA y en las de los representantes de los abogados y de los jueces al Consejo de la Magistratura. Por otra parte, el fallo de la Corte Supremsa que protegió a los grandes conglomerados de medios de una desinversión apresurada fue una suerte de bomba neutrónica en el seno del poder oficial. Los desafortunados dichos de Hebe de Bonafini en contra de los jueces supremos y convocando a tomar el Palacio de los Tribunales, sin mayor condena kirchnerista, fueron la evidencia de que habían tocado fondo.
Finalmente, el convaleciente Néstor Kirchner pudo llevar a los gobernadores peronistas a Santa Cruz, en una suerte de desafío a la Justicia. Sin embargo, el discurso descafeinado y la promesa de abandonar el terreno electoral bonarense fueron elocuentes de la capitulación.
Hoy ya nadie calla el rumor que se venía escuchando de boca de los gobernadores y legisladores oficialistas: el peronismo desafiará a Kirchner en la interna si pretende la continuidad. Quien vea a Eduardo Duhalde detrás de esa operación se equivoca. Duhalde puede estar o dejar de estar en la interna. El mentor de esta movida que incluye a los caciques justicialistas provinciales y municipales más poderosos es Alberto Fernández, con el apoyo en Sergio Massa en la Provincia y  Juan Manuel Urtubey en el interior. La cabeza visible es Daniel Scioli, que logra lo que Carlos Reutemann: juntarle la cabeza a todos los peronistas y a sus allegados de Unión PRO.
Las encuestas son la evidencia. Falta mucho tiempo, pero para los Kirchner sólo queda esperar el deterioro político.+)

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