El cuarto triunfo de Lula

El triunfo de Lula da Silva en el balotaj merece algunas consideraciones en cuanto al impacto sobre la Argentina de Javier Milei. La primera es el pragmatismo de Milei, que es tanto como el idealismo que se desprende de sus expresiones. En sus casi tres años de gobierno, la relación comercial entre la Argentina y Brasil no solamente  no se contrajo sino que se mantuvo o hasta creció. Más aún, a pesar de sus expresiones contra los proteccionismos, la mitad del intercambio se debe al mercado automotriz. Para ilustrarlo vale aclarar que lo mismo puede decirse de la relación con China, que se mantuvo en volúmen y mejoró en materia de saldo favorable. Si Milei es pragmático, mucho más es lo que puede decirse de Lula, que es un clásico exponente de la dirigencia socialdemócrata europea. Por más que durante este último período se lo vio más descentrado, en la campaña y en el mensaje de anoche emitió señales inquívocas de que en el venidero su vicepresidente, Geraldo Alkmin -un experimenta...

Cuenta Regresiva

Muchas cosas pasaron desde el último post de este blog hasta la fecha, pero nada es más importante que la pista que venimos siguiendo: la emancipación bonaerense.
No son hechos menores el triunfo de las listas opositoras a los K en la CTA y en las de los representantes de los abogados y de los jueces al Consejo de la Magistratura. Por otra parte, el fallo de la Corte Supremsa que protegió a los grandes conglomerados de medios de una desinversión apresurada fue una suerte de bomba neutrónica en el seno del poder oficial. Los desafortunados dichos de Hebe de Bonafini en contra de los jueces supremos y convocando a tomar el Palacio de los Tribunales, sin mayor condena kirchnerista, fueron la evidencia de que habían tocado fondo.
Finalmente, el convaleciente Néstor Kirchner pudo llevar a los gobernadores peronistas a Santa Cruz, en una suerte de desafío a la Justicia. Sin embargo, el discurso descafeinado y la promesa de abandonar el terreno electoral bonarense fueron elocuentes de la capitulación.
Hoy ya nadie calla el rumor que se venía escuchando de boca de los gobernadores y legisladores oficialistas: el peronismo desafiará a Kirchner en la interna si pretende la continuidad. Quien vea a Eduardo Duhalde detrás de esa operación se equivoca. Duhalde puede estar o dejar de estar en la interna. El mentor de esta movida que incluye a los caciques justicialistas provinciales y municipales más poderosos es Alberto Fernández, con el apoyo en Sergio Massa en la Provincia y  Juan Manuel Urtubey en el interior. La cabeza visible es Daniel Scioli, que logra lo que Carlos Reutemann: juntarle la cabeza a todos los peronistas y a sus allegados de Unión PRO.
Las encuestas son la evidencia. Falta mucho tiempo, pero para los Kirchner sólo queda esperar el deterioro político.+)

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