El arrebato

El manejo del tiempo es una variable cuya incidencia en política es decisiva. De la misma manera que una receta de cocina no se limita a contar con los ingredientes precisos sino que requieren para elaborar un plato, además de respetar un procedimiento determinado y, según recomendarían las abuelas, un momento exacto para su cocción, en la política hay que tener poder, los atributos visibles del poder y saber utilizarlos en el momento exacto de modo tal de no forzar el proceso y fallar en la consecución de los objetivos. Pero, tal como solemos insistir, al presidente Javier Milei no le agrada la política y, por más que entienda acabadamente cómo funcionan sus mecanismos, no siempre dispone de la paciencia que requiere este complejo arte. Dijimos en nuestra última columna que tenía una gran oportunidad con la apertura de las sesiones ordinarias del Congreso para establecer una agenda de profundas transformaciones. Pero Milei prefirió tensar con la oposición y convertir un año de gestión...

Turbulencias


Contra los pronósticos de los que creían que Néstor Kirchner podía ganar las elecciones en 2011, hay una serie de datos que no pueden dejar de considerarse, a saber:

+ Los candidatos. Los Kirchner apuestan todo a ganar en un lejano ballotage, cuando es perfectamente factible que la elección se polarice entre los candidatos de la oposición, que aún no están definidos. El supermercado de esta hipótesis tiene en las góndolas un solo producto y otros, que aún no son claramente difundidos.

+ El Acuerdo Cívico y Social(ACS) ganó en las elecciones legislativas de 2009 y tiene ahora un precandidato capaz de repetir ese mismo acuerdo. El radicalismo, el socialismo, la Coalición Cívica y el GEN, podría ganar perfectamente en primera vuelta si hiciera bien los deberes a medida que se acerque la elección. Se estima que tienen un tercio del electorado.

+ El properonismo tiene más dificultades para diferenciarse del oficialismo. De hecho algunos de ellos bendijeron a Kirchner o participaron de su Gobierno. Comparten un electorado mayoritario con los K; es decir, dividen sus dos tercios en partes que ya se verán más adelante. Cierto es que hay candidatos pueden proyectarlos más lejos que otros, tal es el caso del Lole Reutemann.

+ Como oposición, han retomado la consecusión de logros parlamentarios. La conformación de la comisión que controla las actividades de inteligencia, el consenso en torno de un proyecto que lleva al 82% las jubilaciones mínimas, la media sanción a la reforma del Consejo de la Magistratura y el dictamen sobre el Indek, por mencionar algunos casos, son señales de una fuerza renovada, de una limitación al poderío oficial.

+ La propia Universidad de Buenos Aires (UBA) se alejó del Gobierno con un informe crítico sobre las mediciones socioeconómicas del Indec. Este es el alejamiento de los moderados con los que el oficialismo acordaba políticas estatistas.

+ El sindicalismo no está unido y puede terminar compitiendo por mejoras para sus sectores, en detrimento de la paz social. La CGT y la CTA están divididas por el oficialismo. Sirvió mientras duró la primacía de los oficialistas. En la medida en que los disidentes obtengan mejores conquistas que los oficialistas, es difícil prever que se mantenga la paz social.

+ La violencia política dijo presente esta semana con los escraches a políticos de la oposición.

+ La Justicia pone una mano de cal y otra, de arena. Sobreseyeron a Luis D`Elía, pero revocaron una medida clave para la intervención de Papel Prensa y amenazan a procesar al cajero de la campaña electoral de Cristina Fernandez. Daría la impresión de que, en cualquier momento, se da vuelta la taba.

+ Para colmo, hay versiones que dicen que el ex presidente Kirchner empieza a dejar trascender que la candidata para 2011 sería Cristina. Sospechoso renunciamiento.

No es fácil abrir la tapa de la olla a presión.+)

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