El peronismo busca reinventarse

En un tiempo en que los partidos parecen haber perdido incidencia política, las tribus herederas de Juan Perón buscan un restyling para mejorar sus oportunidades de cara a la renovación presidencial de 2027, con la pesada carga de la última gestión de Alberto Fernandez como recuerdo más reciente en el imaginario popular. En sus orígenes, Perón consideraba que el sindicalismo era la columna vertebral de su movimiento. Los obreros constituían la base de la sociedad y se nucleaban en una instancia de representación de tercer grado en la Confederación General de los Trabajadores (CGT), mayormente alineada en el peronismo. En la actualidad, la informalidad divide por mitades a la población argentina y las recientes crisis económicas crearon un nuevo segmento de representación, los movimientos sociales, que representan principalmente a los desocupados, que tienen afinidades políticas variadas aunque hay una mayor presencia de la izquierda; los informales, por su parte, se autoperciben como a...

Pírrico Placard

Néstor finalmente sacó al peronismo del placard. Yo había oído que la doctrina justicialista no reconocía a gays ni homosexuales, sino a putos. Si, es brutal, es absolutamente cierto. Pero eso debería ser ilustrativo de lo lejos que el PJ estaba de sancionar el matromonio gay; aunque vale decir que tan lejos como estaba el PRO de promoverlo.
No es éste el lugar de las valoraciones sino del análisis político, desde la perspectiva de la gobernabilidad. En este sentido, lo único que se puede señalar es que el oficialismo obtuvo una resonante victoria pero que pagó un precio tal vez arriesgadamente alto.
El triunfo fue doblegar a la Iglesia, a la que curiosamente este gobierno nacional y popular tiene en la vereda de enfrente. No le ganó a Bergoglio, como se dice. El cardenal primado de la Argentina había perdido una votación episcopal en la que propiciaba impulsar la unión civil. La Iglesia votó oponerse al hecho de que se pudiera legalizar la unión entre homosexuales. De hecho, pierden mons. Aguerr y los suyos. ¿Pierden? Para el seno de la Iglesia fueron los que encabezaron los esfuerzos para impedir la sanción; y son gobierno con Benedicto XVI. Néstor, sí, tiró a la Iglesia a la derecha. Puede considerarlo un éxito, solamente porque es funcional a su estilo de confrontación permanente que ya no rinde electoralmente.
Pero es un riesgo. Kirchner logró hacer aprobar con el voto de los radicales, de Luis Juez, de los progresistas y de parte de su bloque. pero tuvo a varios compañeros votando en contra... en el Senado Nacional!
Kirchner pone a sus compañeros en una difícil situación. Vota como los progresistas... de la oposición; y se diferencia de los suyos. ¿Quién pierde? Las oposición no va a volver a votar por él, salvo que pase un cataclismo; los suyos, en cambio, son una incógnita.+)

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