El cuarto triunfo de Lula

El triunfo de Lula da Silva en el balotaj merece algunas consideraciones en cuanto al impacto sobre la Argentina de Javier Milei. La primera es el pragmatismo de Milei, que es tanto como el idealismo que se desprende de sus expresiones. En sus casi tres años de gobierno, la relación comercial entre la Argentina y Brasil no solamente  no se contrajo sino que se mantuvo o hasta creció. Más aún, a pesar de sus expresiones contra los proteccionismos, la mitad del intercambio se debe al mercado automotriz. Para ilustrarlo vale aclarar que lo mismo puede decirse de la relación con China, que se mantuvo en volúmen y mejoró en materia de saldo favorable. Si Milei es pragmático, mucho más es lo que puede decirse de Lula, que es un clásico exponente de la dirigencia socialdemócrata europea. Por más que durante este último período se lo vio más descentrado, en la campaña y en el mensaje de anoche emitió señales inquívocas de que en el venidero su vicepresidente, Geraldo Alkmin -un experimenta...

Cuestión Central

El episodio del intento oficialista por utilizar las reservas del Banco Central para gastos corrientes es paradigmático. Lo que más extrañó a los peronistas es el método, el medio. "A Martín Redrado lo llamás, lo asustás y se va solito", comentan alegremente, "pero ahora es más complicado".
Sin embargo, lo que está en juego es el poder. Quedó claro que las cuentas fiscales no cierran y que el Gobierno ha perdido su capacidad de acatamiento. Se mostró debilitado e impopular.
Las consecuencias de este nuevo conflicto son muy serias.
La salida del Procurador General, Osvaldo Gugliemino, por ejemplo, es una de tantas fugas de prestigio; sea por motu proprio o por despido, el kirchnerismo perdió con él a uno de los funcionarios respetados por su capacidad profesional que aún revistaban en sus filas. Llamó la atención que su reemplazante haya ratificado su amistad públicamente, lo que era por otra parte impensable en otros tiempos, por terror a la Bestia.
La cuestión de la compra de dos millones de dólares por parte de Néstor Kirchner resulta a la vez un problema judicial y una convocatoria a la fuga de capitales; ¿a quién le podrá decir Guillermo Moreno que no compre divisas ante semejante antecedente?
El apuro del operativo Desplazamiento del Golden Boyn es más llamativo aún. ¿Qué necesidad tenían de hacerlo de esta forma? ¿Es que hay urgencias? ¿Cuáles son? ¿No hay plata? ¿Temen a perder definitivamente el poder el primero de marzo?
Hay que mirar la cuestión con perspectiva. Habrá internas abiertas y obligatorias en agosto. Es imaginable que los K tienen muy presente esa fecha. Maniobran como un empantanado asustado: los inconvenientes imponen reacciones violentas que los hunden cada vez más profundo. Cada vez lucen más sucios y vulnereables.+)

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