La estela que deja el Mar Argentino

En los últimos meses hemos visto un cambio sensible en la visibilidad de la cuestión de las islas Malvinas, en contraste con los últimos años cuando se había percibido una suerte de desmalvinización. Recientemente, el periodista Santiago O'Donnell recordó que una de las derivaciones de las filtraciones de Snowden había dejado al descubierto una operación de inteligencia británica que tuvo como objeto la desmalvinización, y que evidentemente habría obtenido éxito. En abril de este año un cable de Reuters dio a conocer un cable presuntamente confidencial del Departamento de Estado en el que se analizaba el cambio de postura de los Estados Unidos con respecto a la soberanía en las Malvinas, como una represalia a la falta de compromiso de Inglaterra en las operaciones militares de la NATO. Esto sucedió a poco de que trascendieran rumores relativas a conversaciones entre funcionarios ingleses y argentinos al respecto, y durante una gestión, la de Javier Milei, muy alineada con los Estad...

Bisagra

La sesión preparatoria de la Cámara de Diputados de la Nación de ayer se constituyó en una bisagra para el proceso político argentino.

El ex presidente Néstor Kirchner había intentado mantener a presión el mismo esquema de poder que logró constituir durante su Presidencia, mediante un entramado de leyes, manejo de caja y forcejeos callejeros. Pero no alcanzó.

La reunión de la mayoría opositora de ayer y la exitosa imposición de un dificultoso acuerdo que ésta había alcanzado, sin que aparecier con una actitud "destituyente" -como le gusta calificar al oficialismo todo gesto adverso a sus deseos-, fue el cimiento de un nueva nueva técnica de construcción política.

El último intento del ex presidente por evitar que la voluntad expresada en las urnas el 28 de junio último llegara a convertirse en un acuerdo que asentara la situación minoritaria del oficialismo en la Cámara baja apareció ante los medios como un capircho. No pasaron dos horas que el kirchnerismo tuvo que bajar apresuradamente para evitar que la oposición pudiera ir más lejos que lo que se había pautado en buenos términos con Eduardo Fellner y Agustín Rossi.

El kirchnerismo no solamente tuvo una seria derrota parlamentaria sino que al intentar evitarla la evidenció.

Ahora el oficialismo deberá asumir su debilidad política. No cuenta con un Congreso ni con una Corte Suprema de Justicia afín. Más aún, la Justicia ha tomado distancia y, ahora que ya enjuició al primer "gordo" sindical amenaza con avanzar sobre el propio Hugo Moyano. Habrá que ver cómo reacciona el camionero ante un eventual apresamiento.

El Gobierno tiene dos años por delante, siempre y cuando no haga méritos para acortarlos. La oposición ya le demostró que sabrá ser solamente un contrapoder. Lo que resta saber es si los Pingüinos saben gobernar con tales condicionamientos.+)

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