Un mensaje para los inversores

Para analizar las política siempre debemos distinguir entre los deseos personales y aquello que haría que un país sea elegible para invertir. En este último terreno, es importante registrar lo que pasó entre septiembre y octubre del 2025 cuando después de haber perdido por 14 puntos en septiembre en las elecciones bonaerenses, el oficialismo se impuso un mes y medio después en ese mismo distrito por un punto y medio en las elecciones nacionales. El mensaje de las urnas fue muy claro: la gente no está bien, pero no quiere volver al pasado.  Se podría decir que cuando votó a Javier Milei en 2023 y aún dos años después los argentinos decidieron votar a favor del equilibrio fiscal -no gastar más de lo que se gana-, en contra de resolver los problemas con emisión monetaria -entendió eso de "la maquinita"-, que no necesita más de intermediario para acceder a los beneficios sociales -en referncia a los gerentes de la pobreza de los movimientos populares-, en rechazo de toda correcci...

Bisagra

La sesión preparatoria de la Cámara de Diputados de la Nación de ayer se constituyó en una bisagra para el proceso político argentino.

El ex presidente Néstor Kirchner había intentado mantener a presión el mismo esquema de poder que logró constituir durante su Presidencia, mediante un entramado de leyes, manejo de caja y forcejeos callejeros. Pero no alcanzó.

La reunión de la mayoría opositora de ayer y la exitosa imposición de un dificultoso acuerdo que ésta había alcanzado, sin que aparecier con una actitud "destituyente" -como le gusta calificar al oficialismo todo gesto adverso a sus deseos-, fue el cimiento de un nueva nueva técnica de construcción política.

El último intento del ex presidente por evitar que la voluntad expresada en las urnas el 28 de junio último llegara a convertirse en un acuerdo que asentara la situación minoritaria del oficialismo en la Cámara baja apareció ante los medios como un capircho. No pasaron dos horas que el kirchnerismo tuvo que bajar apresuradamente para evitar que la oposición pudiera ir más lejos que lo que se había pautado en buenos términos con Eduardo Fellner y Agustín Rossi.

El kirchnerismo no solamente tuvo una seria derrota parlamentaria sino que al intentar evitarla la evidenció.

Ahora el oficialismo deberá asumir su debilidad política. No cuenta con un Congreso ni con una Corte Suprema de Justicia afín. Más aún, la Justicia ha tomado distancia y, ahora que ya enjuició al primer "gordo" sindical amenaza con avanzar sobre el propio Hugo Moyano. Habrá que ver cómo reacciona el camionero ante un eventual apresamiento.

El Gobierno tiene dos años por delante, siempre y cuando no haga méritos para acortarlos. La oposición ya le demostró que sabrá ser solamente un contrapoder. Lo que resta saber es si los Pingüinos saben gobernar con tales condicionamientos.+)

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