El arrebato

El manejo del tiempo es una variable cuya incidencia en política es decisiva. De la misma manera que una receta de cocina no se limita a contar con los ingredientes precisos sino que requieren para elaborar un plato, además de respetar un procedimiento determinado y, según recomendarían las abuelas, un momento exacto para su cocción, en la política hay que tener poder, los atributos visibles del poder y saber utilizarlos en el momento exacto de modo tal de no forzar el proceso y fallar en la consecución de los objetivos. Pero, tal como solemos insistir, al presidente Javier Milei no le agrada la política y, por más que entienda acabadamente cómo funcionan sus mecanismos, no siempre dispone de la paciencia que requiere este complejo arte. Dijimos en nuestra última columna que tenía una gran oportunidad con la apertura de las sesiones ordinarias del Congreso para establecer una agenda de profundas transformaciones. Pero Milei prefirió tensar con la oposición y convertir un año de gestión...

La Presidencia

Prácticamente no es discutible afirmar que la acción política sin legitimidad provoca rechazo popular. La gente está harta de tanta crispación, de tanto piquetazo, de tanta hiperactividad política. Reconoce la capacidad de la Bestia, pero no quiere más irritación. Lo dicen las encuestas. La gente quiere paz y desarrollo.
Lo que pasa es que esta larga transición entre la elección y la asunción de las autoridades elegidas el 28 de junio último desgastó a los ganadores, que luego de los festejos quedó muy lejos de proyectar una acción de Gobierno; que recién podrá delinear, muy genéricamente, a partir del 10 de diciembre, cuando asuman.
Para ese momento, la principal discusión es acerca de quien irá a ocupar la presidencia de la Cámara de Diputados. Por varios motivos. Pero fundamentalmente por el hecho de que podrá aparecer una figura nueva que tercie entre las actuales alternativas al kirchnerismo, y porque estará en el tercer puesto de la sucesión presidencial.
El peronismo no ignora ambos temas. Felipe Solá, con el apoyo de Eduardo Duhalde, sería el elegido. A diferencia de lo que pasaba hace un par de lustros, Diciembre ya no es un mes en el que se desactiva el año sino que promete ser nuevamente una caja de sorpresas.+)

Comentarios