La distensión y los chacales

Tras la frustrada semana en que el ministro de Desregulación Federico Sturzzenegger sufrió la cuadruple derrota el oficialismo parece buscar una zona de distensión, una actitud que puede ser tomada como debilidad por sus frágiles aliados. El paro de los prácticos, que paralizó el comercio exterior argentino y congeló un decreto de desregulación que necesitaba el sector, dejó en evidencia los límites del actuar impetuoso del apodado "Coloso". Paralelamente, los senadores le fueron deshojando los pétalos de la denominada "Ley de Tierras" hasta que la senadora Patricia Bullrich obtuvo al menos la aprobación del capítulo correspondiente a los desalojos que, a juzgar por la protesta que se realizó bajo la lluvia, era el verdadero motivo de oposición al megaproyecto de ley. Inicialmente, el oficialismo la había llamado Ley de Propiedad Privada e incluía un capítulo que pretendía corregir una ley que congela la productividad de campos que hayan sufrido incendios -que se pr...

La noche del peronismo

No hay que confundirse: la oposición se impuso sobre el oficialismo, pero hasta diciembre no se reflejará institucionalmente.
Un memorioso recordaba por estos días que el jefe del bloque de los diputados radicales en 1989, César Jaroslavsky, tras el triunfo menemista en las urnas, retiraba una quincena de legisladores a la hora de votar para que el justicialismo pudiera gobernar con el apoyo legislativo del Congreso.
Los Kirchner, muy por el contrario, tensan la cuerda y provocan para ver si alguno se tienta, la corta y queda como culpable de los males que el Matrimonio Presidencial supo conseguir.
El mundillo político argentino sabía que esto podía pasar. Por eso quisieron confiar en el fallido dialogo político. No hay que criticar por eso a la oposición, ni a los Kirchner porque siempre hicieron esto y es por esto que la gente votó en contra del Gobierno. Puede ser que haya expresado su disgusto de distintas formas, pero el oficialismo sabe que la gente votó contra la crispación y de sus eyaculaciones políticas.
Quienes debieran estar haciendo algo para evitar la frustración colectiva y, tal vez, el cacerolazo fatal son los gobernadores, los legisladores y los dirigentes peronistas. Ellos juegan su carta para la superviviencia en 2011. Néstor está cavando varias fosas. Nadie sabe para quién es. Los pequeños dirigentes están aterrados, paralizados. Saben que una es para Clarín; las otras no tienen usuario asignado. Cuando termine de cavar la última, Kirchner pondrá una lápida que dirá: PJ: siga participando.+)

Comentarios