Gobierno reloaded

La salida de Manuel Adorni permitió a Javier Milei recargar las baterías del poder gubernamental. No solamente porque se desprendió de un lastre que había frenado el impulso de aprobaciones en el Congreso de las tan necesarias reformas que exige su administracin, sino que empezaba a hacer peligrar la gobernabilidad debido a una eventual moción de censura contra el Jefe del Gabinete de Ministros. También le permitió desmarcarse de la madrina de Adorni, de Karina, la hermanísima, y reinvindicar al mismo tiempo al asesorísimo Santiago Caputo, que logró meter un vocero y un Secretario de Medios afines, además de un reemplazo aceptable para Adorni. Diego Santilli tiene muñeca política como para reconstruir el tejido de poder con los gobernadores, al menos tanto como deseé el Presidente. Los mercados saludaron su llegada y la presencia masiva de gobernadores en su jura ministerial.  Asimismo, las palabras de Santilli referidas a retomar la acción transformadora del gobierno brindaron un ...

Instancias finales

Prácticamente toda la oposición ha declarado que el dialogo político convocado por la Presidente el 9 de julio último es inconducente.
El Gobierno Nacional está perdiendo la posibilidad de negociar el poder, desde una posición de cierta fortaleza, con quienes se establecerán en el Congreso desde diciembre; los ganadores de junio se manifestaron favorables a hacerlo.
El fracaso legislativo con el "tarifazo" lastimó seriamente al Poder Ejecutivo. El oficialismo tuvo la rápida reacción de imponerse en Diputados con las "facultades delegadas" sin ceder un ápice al Campo, que reclamaba aprovechar la oportunidad a fin de habilitar alguna concesión en materia de retenciones. Ese triunfo logró despejar la sensación de muerte política del kirchnerismo, pero probablemente estableció una fecha de vencimiento más temprana. El modelo que Elisa Carrio definió como "autoritario" no da para más.
No está claro si es que los Kirchner intentan mantener este formato como el único o si es que no conocen otros, y no están dispuestos a ensayar. La difícil situación de los bloques justicialistas en el Congreso permite pensar que, al mejor estilo de Carlos Menem, los Kirchner están dispuestos a hacer todo para evitar que los suceda un peronista.
Hay que ver los esfuerzos que hace el peronismo bonaerense por mostrarse en condiciones de disputarle el poder a la oposición. Los disidentes cantarían esa misma canción, como una forma de cotizarse ante las huestes personalistas de Unión PRO, pero el Matrimonio Presdiencial amenaza con contaminar todos los símbolos partidarios con una peste incurable.
La pelea con Clarín por los derechos de televisación del fútbol permiten hacer una doble lectura: quieren aparecer como los paladines de la izquierda y, en caso de que no puedan llevar a cabo sus planes más ambiciosos, ser víctimas de algún poderoso deleznable para el sector que pretenden representar.
Es presumible que, en caso de que sobrevivan a esta pelea con el Gran Diario Argentino, proviquen una crisis similar antes de diciembre.+)

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