La Malvinización

  El presidente Javier Milei habló ayer a los argentinos por la cuestión de Malvinas, un asunto que viene elevando su volumen en los últimos meses. Lo hizo en cadena nacional, un recurso habitual en Milei pero que está más vinculado a circunstancias extraordinarias, tales como pudieron haber sido las propias de aquella guerra que enfrentó a la Argentina con Inglaterra por la recuperación de las islas en 1982. En ese tiempo se los llamaba comunicados, que Charly García inmortalizó en su canción "No bombardeen Buenos Aires", compuesto en aquellas circunstancias. Aún cuando la causa de Malvinas es transversal a todos los argentinos, lo que es llamativo es que Milei haya utilizado muchos recursos del nacionalismo en su discurso. Es cierto que no es la primera vez que lo hace; pareciera que intenta retener a los votantes que le aportó su compañera de fórmula Victoria Villarruel.  Pero en este caso podría haber otro motivos. Porque es como si hubiera forzado la marcha de un proceso...

Operativo Protección

Es notable la desaprensión que la dirigencia argentina tiene con la Justicia.
El domingo hubo dos grandes notas sobre el manoseo institucional del Ejecutivo para con el Poder Judicial y no hubo repercusión algúna.
Crítica publicó en tapa "La Justicia soy yo" con una foto de Cristina Kirchner en la que tiene un martillo y algún código. Denunciaba que "a cuarenta días de las elecciones, la Presidente propuso la designación masiva de 60 jueces federales y nacionales. Hay magistrados denunciados o que estuvieron al borde de reprobar el examen del Consejo de la Magistratura. El paquetazo judicial está en manos de la mayoría automática del Senado". Dice en su copete que es la mayor designación en lo que va del gobierno y que se produce antes de las elecciones que marcarán un cambio de mayorías parlamentarias. La nota, firmada por Luciana Geuna, menciona casos concretos.
La excusa que utiliza el oficialismo es el necesario aceleramiento del trámite de las causas en las que se persiguen a militares por violación a los derechos humanos. Lo cierto es que esos fueros son los mismos que tienen a su cargo las causas de funcionarios juzgados por corrupción.
La otra nota es la que debiera preocupar a los legisladores que deben votar el mensaje que el Ejecutivo mandó al Congreso para tales Acuerdos. Joaquín Morales Solá publicó "Operaciones y Jueces en Medio de la Campaña" donde, entre otras cosas, afirma que "el interés político estuvo siempre por encima de la investigación judicial en el caso que involucra a (Francisco) De Narvaez".
Estos senadores, los que deberán votar los pliegos de tales jueces, deberían preferir jueces apegados a la ley y no a jueces que tengan el apoyo de tal o de cual institución, o que se vuelquen por unos valores constitucionales respecto de otros tan vigentes como aquellos.+)

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