El cuarto triunfo de Lula

El triunfo de Lula da Silva en el balotaj merece algunas consideraciones en cuanto al impacto sobre la Argentina de Javier Milei. La primera es el pragmatismo de Milei, que es tanto como el idealismo que se desprende de sus expresiones. En sus casi tres años de gobierno, la relación comercial entre la Argentina y Brasil no solamente  no se contrajo sino que se mantuvo o hasta creció. Más aún, a pesar de sus expresiones contra los proteccionismos, la mitad del intercambio se debe al mercado automotriz. Para ilustrarlo vale aclarar que lo mismo puede decirse de la relación con China, que se mantuvo en volúmen y mejoró en materia de saldo favorable. Si Milei es pragmático, mucho más es lo que puede decirse de Lula, que es un clásico exponente de la dirigencia socialdemócrata europea. Por más que durante este último período se lo vio más descentrado, en la campaña y en el mensaje de anoche emitió señales inquívocas de que en el venidero su vicepresidente, Geraldo Alkmin -un experimenta...

Ansiolíticos

El presidente del Partido Justicialista, Néstor Kirchner, lanzó ayer su candidatura a primer candidato a diputado nacional por la provincia de Buenos Aires, en el Teatro Argentino de La Plata.
Esta evz buscó detener la locura autodestituyente: "Nos votaron hasta 2011 y seguiremos gobernando hasta entonces". Parecería que se acabó eso de "si perdemos, nos vamos". Tal vez las encuestas señalaban cierto entusiasmo popular como consecuencia de esa posibilidad.
Un muy bajo tono de voz que, por momentos llegó hasta los susurros, manifestó un cambio de estrategia. Como si hubiera percibido que la gente prefiere comportamientos más previsibles al griterío agresivo y amenazador.
Es que si no suma votos de la clase media, corre el peligro de que Francisco de Narvaez se afirme un poco más y lo supere, ya que todas las encuestas arrojan una mínima diferencia entre ambos.
Su discurso fue una defensa decidida de los logros de su gestión y el intentó por generar un temor a "volver a los 90". Pero su campaña es otra. A esta altura del partido, lo de Gran Cuñado parece favorable a los deseos del oficialismo; las pintadas de la JP Descamisados a once locales de Clarín no parecen ser lo que son.
Lo que es más evidente es la campaña sucia. Todo el episodio de la efedrina, desde el llamado a declarar como por la acusación de Mario Segovia contra el juez Faggionatto Marquez, así lo revelan. La marcha de los taxistas también, aunque es muy riesgosa; la gente lo lee con tanto detalle estas manifestaciones.
La economía también aparenta haber encontrado un piso.
Una dosis de ansiolíticos nos calma toda esta locura que hemos vivido en los últimos tiempos. Tapa los síntomas pero no nos cura de aquello que los provocaron.+)

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