Malvinas: una semana que puede ser clave

Puede ser que la semana que viene sucedan cosas importantes en la política internacional. La semana que viene será la Asamblea Anual de las Naciones Unidas, un foro que en los últimos años pasó bastante desapercibido pero que esta vez coincide con unn in crescendo de declaraciones del presidente norteamericano, Donald Trump, que parecen perfectamente hilvanadas para que algo suceda. Es obvio que la cuestión Malvinas fuera algo que se podría resolver unilateralmente, por lo que la Argentina concurre anualmente a ese foro a pedir el apoyo de las naciones para instar a Gran Bretaña a negociar con la Argentina por la soberanía de las islas.  La inmensa mayoría de las veces, los Estados Unidos mantuvieron una posición de neutralidad afín a la postura británica. Pero a juzgar por la reciente declaración inesperada en favor de la reunificación irlandesa, ¿no se podría esperar un cambio en ese sentido? Visto con perspectiva cobran sentido las sospechas europeas de que la monarquía marroqu...

Hormigueo

A pesar de que ha habido mucho ruido en la pólítica, poco es lo que efectivamente ha cambiado en los últimos días.
El Panradicalismo discute su unidad a costa de la incorporación de independientes. Lo que suma con Ricardo Alfonsín en el segundo puesto de la lista de candidatos a diputados nacionales lo pierde con la salida, entre otros, de Mario Llambías. El campo se alineará, en la provincia de Buenos Aires, con Unión PRO.
Se erige Julio Cobos como el nuevo referente radical. A costa de Elisa Carrio, de Margarita Stolbizer. Pero Cobos no es ni será candidato; ellas, si. El Vicepresidente de la Nación puede ser el próximo presidenciable o quien se haga cargo de una cada vez más pervisible crisis institucional. Pero el resultado electoral de 2009 no está en sus manos, ni en las de la UCR, sino en las de la Coalición Cívica. ¿Será la última elección de esa alianza?
El kirchnerismo sigue atónito. Se ha paralizado tratando de sacar rédito en la división de la oposición. Sin embargo, su apoyo electoral sigue firme en torno del 25 por ciento de los votos; la Coalición no sale del diez y Francisco de Narvaez aparece pisándole los talones y con muchas chances de seguir creciendo.
El peronismo, que observa el proceso, empieza a negociar condiciones de rendición. Los caudillos que no se habían pasado de bando negocian con Unión PRO listas de candidatos pseudo opositores para no perder las mayorías en los poderes legislativos, que podrían comprometer su gobernabilidad.
La marcha es silenciosa e imperceptible, como el paso de la caravana de hormigas que devoran las plantas en cuestión de días.+

Comentarios