Una postal

(1/10/2026) El presidente Javier Milei logró en el Viejo Continente un dispositivo mucho más convincente que el que intentó la semana pasada en Nueva York.

Tras la opaca misión con ocasión de la Asamblea General de las Naciones Unidas, en donde Milei brindó una entrevista a Bloomberg y el ministro Luis Caputo mantuvo una reunión con inversores, el riesgo país subió sensiblemente para la deuda Argentina. Pareció que fue peor el remedio que la enfermedad.

El Presidente viajó luego de reemplazar a todos los civiles que servían en la residencia presidencial de Olivos por efectivos militares y lo hizo extraordinariamente sin la habitual compañía de su hermana Karina, a la sazón muy cercana de la administradora removida.

Sin embargo, fue en la Francia gobernada por Emmanuel Macron en donde Milei consiguió revertir la pobre imagen neoyoquina y obtener una mucho más convincente para los inversores.

En primer lugar, la diferencia estuvo signada por la nutrida presencia de gobernadores: Rolando Figueroa (Neuquén), Ignacio Torres (Chubut), Alberto Weretilneck (Río Negro), Alfredo Cornejo (Mendoza), Rogelio Frigerio (Entre Ríos), Gustavo Sáenz (Salta), Juan Pablo Valdés (Corrientes), Leandro Zdero (Chaco), Carlos Sadir (Jujuy), Claudio Vidal (Santa Cruz), Marcelo Orrego (San Juan), Raúl Jalil (Catamarca), Jorge Macri (Ciudad Autónoma de Buenos Aires) y la vicegobernadora de Córdoba, Myrian Prunotto.

Para lograrlo, hubo que llevar una buena comitiva de funcionarios de Gobierno: la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei; el Jefe de Gabinete, Diego Santilli; Caputo; el canciller, Pablo Quirno; el ministro de Desregulación, Federico Stuzenegger;el ministro de Justicia, Juan Bautista Mahiques; el secretario de Salud, Mario Lugones, y el viceministro de Economía, José Luis Daza; el presidente del Banco Central (BCRA), Santiago Bausili; el secretario de Hacienda, Carlos Guberman; el de Programación Económica, José Luis Daza; el secretario de Coordinación de Producción, Pablo Lavigne; el de Coordinación de Energía y Minería; Daniel González; la secretaria de Energía, María Tettamanti; el secretario de Prensa, Fabián Fernández, y el exdirector de ARCA, Juan Pazo, entre otros, quienes a su vez traccionaron a los empresarios.

Pero también trascendió por distintos medios una considerable afluencia de empresarios y ejecutivos de empresas como Rio Tinto, Total, Orano, Société Générale, Rothschild, LDC, Eramet, Naturgy, ENI, Santander, Horacio Marín (YPF), Marcelo Mindlin (Pampa Energía), José Luis Manzano (Integra), Patricio Neuss (Grupo Neuss), Francisco De Narváez (Grupo De Narváez), Marcos Blugheroni (PAE), Martín Migoya y Guibert Englebienne (Globant), Emiliano Kargieman (Satellogic), el uruguayo Juan Sartori y Mariano Bosch (AdecoAgro), Mauricio Filiberti (Edenor), Martin Varsavsky, Javier Timerman (Adcap), Sebastián Braun, Julián Escuder (Pluspetrol), Agustín Otero Monsegur (San Miguel), Alejandro Elsztain (Cresud), Ezequiel Herzage (IRSA), Manuel Antelo, Tomasevich (Puente), Santos Uribelarrea, Miguel Angel Boggiano, Margarita Dreyfus (KLDC), Gregorio Werthein, Nicolás Pino (SRA), Martín Rappalini (UIA), Miedziak (IAEF), entre muchos otros.

Los gobernadores notaron al Presidente cálido y considerado con ellos. Cornejo llegó a decir que el oficialismo puede llegar a ganar en primera vuelta en 2027. 

Lo cierto es que estaban ahí de cara a las votaciones parlamentarias en las que se deberá aprobar el presupuesto y la baja las PASO. Santilli y Guberman marcaron a presión a los gobernadores para que la negociación no se estire demasiado más en el tiempo, ya que el año se les escapa de las manos.

Los empresarios estaban satisfechos con las señales y llegaron a obviar la ausencia de representantes de la oposición populista.

El gobierno logró una buena postal en París posando con los gobernadores. Pero habrá que ver si la foto se convierte en película.+)

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