Tras la frustrada semana en que el ministro de Desregulación Federico Sturzzenegger sufrió la cuadruple derrota el oficialismo parece buscar una zona de distensión, una actitud que puede ser tomada como debilidad por sus frágiles aliados.
El paro de los prácticos, que paralizó el comercio exterior argentino y congeló un decreto de desregulación que necesitaba el sector, dejó en evidencia los límites del actuar impetuoso del apodado "Coloso". Paralelamente, los senadores le fueron deshojando los pétalos de la denominada "Ley de Tierras" hasta que la senadora Patricia Bullrich obtuvo al menos la aprobación del capítulo correspondiente a los desalojos que, a juzgar por la protesta que se realizó bajo la lluvia, era el verdadero motivo de oposición al megaproyecto de ley.
Inicialmente, el oficialismo la había llamado Ley de Propiedad Privada e incluía un capítulo que pretendía corregir una ley que congela la productividad de campos que hayan sufrido incendios -que se presumen derivados de desmonte-; uno que desandaba una regularaización que favorecía a los villeros y que mereció el apoyo de la Iglesia, y otro que permitía la venta de tierras a extranjeros.
La oposición rebautizó el proyecto como Ley de Tierras y popularizó el tema, al punto de convocar a una marcha de protesta para el día del tratamiento legislativo que, a pesar de que ya se había dado de baja, se realizó igual y bajo la lluvia. Fue la primera derrota de la batalla cultural. La aprobación fue una victoria pírrica.
Eso hizo que Karina haya exigido a su hermano que, en adelante, todos los temas que fueran al Congreso debía pasar el filtro de la Mesa Política; ergo, que al Coloso no le alcanza más el apoyo de Milei. En adelante, necesita del aval de Karina también.
Ella tuvo que pagar su costo. Se vio forzada a transigir con los gobernadores en cuanto al modo de concertar las alianzas electorales para 2027 y con su hermano, en lo referido a acordar una reunión con Mauricio Macri si que resistió durante años.
Mauricio siempre se quejó con el Presidente por el destrato que le brindaba la Hermanísima. A pesar de eso, los diarios de hoy anunciaban un encuentro entre Karina y Mauricio en la Rosada. Pero la comunicación que sacó la Casa Rosada refería a un encuentro con el Pro pero que sólo mencionaba la asistencia del excuñado del ex presidente -a la sazón presidente del Pro, Fernando de Andreis-, a Cristian Ritondo, a los Menem y al Jefe de Gabinete, que aún revista en ese partido. (Menos de Andreis, todos fueron peronistas en su momento).
Por eso decíamos al principio que habrá que ver si estos gestos de apertura del oficialismo serán considerados como tales y no como señales de debilidad. Porque, mientras la presa busca refugio en el clinch, los chacales vuelan en círculo tienen fijos sus ojos puestos en el derrotero.
Es el gran desafío del oficialismo, que necesita retomar la gestión reformadora pero al que los gobernadores le demorarán el tratamiento de leyes y se las aprobaron en dosis homeopáticas.+)
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