El peronismo busca reinventarse


En un tiempo en que los partidos parecen haber perdido incidencia política, las tribus herederas de Juan Perón buscan un restyling para mejorar sus oportunidades de cara a la renovación presidencial de 2027, con la pesada carga de la última gestión de Alberto Fernandez como recuerdo más reciente en el imaginario popular.

En sus orígenes, Perón consideraba que el sindicalismo era la columna vertebral de su movimiento. Los obreros constituían la base de la sociedad y se nucleaban en una instancia de representación de tercer grado en la Confederación General de los Trabajadores (CGT), mayormente alineada en el peronismo.

En la actualidad, la informalidad divide por mitades a la población argentina y las recientes crisis económicas crearon un nuevo segmento de representación, los movimientos sociales, que representan principalmente a los desocupados, que tienen afinidades políticas variadas aunque hay una mayor presencia de la izquierda; los informales, por su parte, se autoperciben como autónomos o independientes antes que como empleados, por lo que muchos se vieron identificados por Javier Milei cuando llamó a sacarse la "pata del Estado de encima".

El peronismo político, por su parte, antes de encarar el 2027 debe hacer una autocrítica sobre el fracaso de la gestión Fernández - Fernandez de Kirchner para ser tomados seriamente por la población. En las primeras reuniones públicas, y con gran esfuerzo lograron mostrarse unidos, pero no lograron estructurar un discurso económico financiero superador del que aplica Milei en su gobierno. Las fórmulas genéricas sonaron a verso y aparentemente hasta ahora no lograron despertar interés en el electorado.

Por otra parte, las principales voces de la renovación peronista, tales como Juan Manuel Olmos, Victoria Tolosa Paz o Guillermo Michel, fueron Vicejefe de Asesores de Presidencia, Ministra de Desarrollo Social y Administrador General de Aduanas, respetivamente de la gestión Fernandez Fernandez. Por su lado, el gobernador Axel Kiciloff sufre el desgaste de una gestión casitagada por la falta de recursos y mientras se muestra como candidato tuvo que cortar el servicio de comida en los comedores escolares. El proyecto presidencial del ex gobernador de San Juan Sergio Uñac está intacto en cuanto a la imagen pero tiene la sombra del amadrinamiento de la viuda de Kirchner por detrás, lo que apaga todo vestigio de posibilidades de éxito.

En síntesis, el peronismo busca reinventarse pero está lejos aún de poder aspirar seriamente al poder.+)


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