El arrebato

El manejo del tiempo es una variable cuya incidencia en política es decisiva. De la misma manera que una receta de cocina no se limita a contar con los ingredientes precisos sino que requieren para elaborar un plato, además de respetar un procedimiento determinado y, según recomendarían las abuelas, un momento exacto para su cocción, en la política hay que tener poder, los atributos visibles del poder y saber utilizarlos en el momento exacto de modo tal de no forzar el proceso y fallar en la consecución de los objetivos. Pero, tal como solemos insistir, al presidente Javier Milei no le agrada la política y, por más que entienda acabadamente cómo funcionan sus mecanismos, no siempre dispone de la paciencia que requiere este complejo arte. Dijimos en nuestra última columna que tenía una gran oportunidad con la apertura de las sesiones ordinarias del Congreso para establecer una agenda de profundas transformaciones. Pero Milei prefirió tensar con la oposición y convertir un año de gestión...

Aclara


Costaba entender la estrategia libertaria. Parecía bicéfala. Pero el resultado de las elecciones provinciales de ayer terminó por aclarar la situación.

El resultado santafesino había encendido una duda que se alimentaba con otras razones.

¿Cómo podía el Presidente obtener la gobernabilidad con los gobernadores mientras les complicaba el territorio?

Las elecciones en Salta, Jujuy y San Luis, provincias aliadas al gobierno nacional, confirmaron ayer un triunfo electoral que les garantiza el control territorial. Porque La Libertad Avanza consiguió un excelente resultado que no fue a costa de ellos. 

El gran perdedor de la elección fue el kirchnerismo, que no pudo ostentar resultados favorables en ninguna da las cuatro elecciones, y el Pro, que brilló por su ausencia.

Sabemos que en CABA LLA se juega otra cosa. Ahí va por los Macri y por el Pro. Todavía falta mucho por ver, pero ese resultado terminará por ordenar a la madre de todas las elecciones, la bonaerense.+)

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