El arrebato

El manejo del tiempo es una variable cuya incidencia en política es decisiva. De la misma manera que una receta de cocina no se limita a contar con los ingredientes precisos sino que requieren para elaborar un plato, además de respetar un procedimiento determinado y, según recomendarían las abuelas, un momento exacto para su cocción, en la política hay que tener poder, los atributos visibles del poder y saber utilizarlos en el momento exacto de modo tal de no forzar el proceso y fallar en la consecución de los objetivos. Pero, tal como solemos insistir, al presidente Javier Milei no le agrada la política y, por más que entienda acabadamente cómo funcionan sus mecanismos, no siempre dispone de la paciencia que requiere este complejo arte. Dijimos en nuestra última columna que tenía una gran oportunidad con la apertura de las sesiones ordinarias del Congreso para establecer una agenda de profundas transformaciones. Pero Milei prefirió tensar con la oposición y convertir un año de gestión...

Detrás del vidrio esmerilado


El paro de hoy no cambia demasiado las cosas: la mayoría, que trabaja en el sector informal de la economía, no paró y tuvo que arreglárselas por su cuenta para acudir a sus obligaciones; del otro lado, una mayoría levemente menor junta agua para el molino de la oposición populista.

Pero la imagen es clara: hay actividad durante el tercer paro dispuesto por la CGT contra el gobierno libertario. No suma opositores, pero fideliza a los suyos, que aspiran a ganar en CABA y en la provincia de Buenos Aires.

Es que mientras que no se firme el acuerdo con el FMI y el Gobierno no pueda liberar el cepo -algo, al menos en la medida en que se pueda-, los días pasan y no le permiten al oficialismo sumar para las elecciones intermedias.

A esta altura del partido cabe preguntarse si al Presidente le interesa ganar o, dicho de otra manera, ¿qué consideraría él ganar las elecciones? Porque una de las diputadas que más fuerza le hace a la gobernabilidad libertaria va en una lista distinta de la de Manuel Adorni. 

En la Provincia, por otra parte, aún no se vislumbran las candidaturas. Pero estamos a sólo tres meses de las PASO -aún no suspendidas- y a cinco de las bonaerenses.

O es que el Presidente está viendo algo que los humildes mortales no alcanzamos a ver desde afuera del vidrio esmerilado.+)

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