El arrebato

El manejo del tiempo es una variable cuya incidencia en política es decisiva. De la misma manera que una receta de cocina no se limita a contar con los ingredientes precisos sino que requieren para elaborar un plato, además de respetar un procedimiento determinado y, según recomendarían las abuelas, un momento exacto para su cocción, en la política hay que tener poder, los atributos visibles del poder y saber utilizarlos en el momento exacto de modo tal de no forzar el proceso y fallar en la consecución de los objetivos. Pero, tal como solemos insistir, al presidente Javier Milei no le agrada la política y, por más que entienda acabadamente cómo funcionan sus mecanismos, no siempre dispone de la paciencia que requiere este complejo arte. Dijimos en nuestra última columna que tenía una gran oportunidad con la apertura de las sesiones ordinarias del Congreso para establecer una agenda de profundas transformaciones. Pero Milei prefirió tensar con la oposición y convertir un año de gestión...

Ni pingüino, ni pingüina


La nominación de Alberto Fernández fue la clave para el triunfo opositor.

El anuncio de la fórmula presidencial del ex jefe de Gabinete de los Kirchner, Alberto Fernández, seguido de Cristina Fernández, logró causar conmoción en una campaña electoral que parecía apagada.
Evidentemente Cristina tiene más recursos que Mauricio Macri. Alberto no tiene procesos judiciales, fue crítico de su gobierno y está mejor preparado para presentarse ante los mercados.
Mauricio se aseguraba el triunfo de una para Cambiemos con tan sólo dar una PASO con Vidal, Larreta y Lousteau, o si la nominaba directamente a María Eugenia en su lugar.
El Presidente venía cayendo en las encuestas. Se esperaba un gesto suyo antes que de Cristina, el engendro que ellos mismos crearon al utilizarla de espantapájaros de los independientes. Pero la mezquindad o la ceguera pudieron más.
Con esta fórmula, podrán alinear a todo el peronismo y hasta perforar la desconfianza de algunos independientes de modo de ganar en primera vuelta.
Será importante ver cómo responden los mercados el lunes. Tal vez bendigan la jugada, ya que Alberto remite a un gobierno que honró sus compromisos financieros y que tuvo superávit gemelos. No hay que olvidar que Alberto renunció tras el enfrentamiento con el campo, que tejió una gran relación con el Grupo Clarín y que fue muy crítico del gobierno cristinista.
Volviendo a los motivos de esta decisión, es importante ubicarla luego de dos grandes sucesos políticos: el triunfo avasallador del "Gringo", Juan Schiaretti, en Córdoba, y de la rarísima contramarcha de la Corte Suprema para el juicio oral de Cristina Fernández.+

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