El cuarto triunfo de Lula

El triunfo de Lula da Silva en el balotaj merece algunas consideraciones en cuanto al impacto sobre la Argentina de Javier Milei. La primera es el pragmatismo de Milei, que es tanto como el idealismo que se desprende de sus expresiones. En sus casi tres años de gobierno, la relación comercial entre la Argentina y Brasil no solamente  no se contrajo sino que se mantuvo o hasta creció. Más aún, a pesar de sus expresiones contra los proteccionismos, la mitad del intercambio se debe al mercado automotriz. Para ilustrarlo vale aclarar que lo mismo puede decirse de la relación con China, que se mantuvo en volúmen y mejoró en materia de saldo favorable. Si Milei es pragmático, mucho más es lo que puede decirse de Lula, que es un clásico exponente de la dirigencia socialdemócrata europea. Por más que durante este último período se lo vio más descentrado, en la campaña y en el mensaje de anoche emitió señales inquívocas de que en el venidero su vicepresidente, Geraldo Alkmin -un experimenta...

Matador

Foto: Cronista.com
Hoy comienza a disputarse la Copa del Mundo en Rusia.
Un 14 de junio hace 40 años Mario Alberto Kempes, “el Matador”, hacía los dos goles a Polonia en Rosario -nos habían ganado en la edición anterior- y nos proyectaba hacia la primer conquista argentina en la historia de los mundiales.
Para quienes éramos chicos, esos recuerdos son imborrables. Gritamos, sufrimos y reímos y, por un momento, todos tiramos para el mismo lado, a pesar de que para muchos el término "Matador" significara algo terrible por esos días.
El deporte, como las bellas artes, pueden construir puentes hacia donde parece imposible llegar; y, entre los deportes, el fútbol es pasión de multitudes.
Que esto sirva para matizar los sentimientos de los muchos que hoy quedamos desgarrados por el resultado de la votación en Diputados en favor de la Legalización del Aborto y para quienes eso del "Matador" cobra nuevamente otro significado.
Aprendamos a perdonar, a dar vuelta la página y a amar a nuestros hermanos por sobre todas las cosas.
Que el fútbol no sea solamente un divertimento, una distracción, sino el motivo para encontrarnos con nuestro prójimo y, más allá de las diferencias, dejarnos confundir en un abrazo.
Dios quiera que, en los próximos días, podamos volver a gritar todos juntos "¡Vamos, Argentina!"

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