Malvinas: una semana que puede ser clave

Puede ser que la semana que viene sucedan cosas importantes en la política internacional. La semana que viene será la Asamblea Anual de las Naciones Unidas, un foro que en los últimos años pasó bastante desapercibido pero que esta vez coincide con unn in crescendo de declaraciones del presidente norteamericano, Donald Trump, que parecen perfectamente hilvanadas para que algo suceda. Es obvio que la cuestión Malvinas fuera algo que se podría resolver unilateralmente, por lo que la Argentina concurre anualmente a ese foro a pedir el apoyo de las naciones para instar a Gran Bretaña a negociar con la Argentina por la soberanía de las islas.  La inmensa mayoría de las veces, los Estados Unidos mantuvieron una posición de neutralidad afín a la postura británica. Pero a juzgar por la reciente declaración inesperada en favor de la reunificación irlandesa, ¿no se podría esperar un cambio en ese sentido? Visto con perspectiva cobran sentido las sospechas europeas de que la monarquía marroqu...

Matador

Foto: Cronista.com
Hoy comienza a disputarse la Copa del Mundo en Rusia.
Un 14 de junio hace 40 años Mario Alberto Kempes, “el Matador”, hacía los dos goles a Polonia en Rosario -nos habían ganado en la edición anterior- y nos proyectaba hacia la primer conquista argentina en la historia de los mundiales.
Para quienes éramos chicos, esos recuerdos son imborrables. Gritamos, sufrimos y reímos y, por un momento, todos tiramos para el mismo lado, a pesar de que para muchos el término "Matador" significara algo terrible por esos días.
El deporte, como las bellas artes, pueden construir puentes hacia donde parece imposible llegar; y, entre los deportes, el fútbol es pasión de multitudes.
Que esto sirva para matizar los sentimientos de los muchos que hoy quedamos desgarrados por el resultado de la votación en Diputados en favor de la Legalización del Aborto y para quienes eso del "Matador" cobra nuevamente otro significado.
Aprendamos a perdonar, a dar vuelta la página y a amar a nuestros hermanos por sobre todas las cosas.
Que el fútbol no sea solamente un divertimento, una distracción, sino el motivo para encontrarnos con nuestro prójimo y, más allá de las diferencias, dejarnos confundir en un abrazo.
Dios quiera que, en los próximos días, podamos volver a gritar todos juntos "¡Vamos, Argentina!"

Comentarios