Las nuevas maneras

  El discurso de Javier Milei para la inauguración de las sesiones ordinarias del Congreso Argentino merece una reflexión sobre las nuevas maneras de hacer política. Es innegable que el Presidente tiene un estilo propio que se adapta sorprendentemente a las nuevas formas de comunicación política. Pero en esta oportunidad no está claro si su alocución acertará en el objetivo buscado. Porque 2026 no es un año electoral sino de construcción política y chisporroteo de los fuegos de artificio dificultan la conversación discreta y sosegada que requiere la negociación política, y porque además Milei presentó hacia el final de su hora cuarenta de exhortación algunos anuncios importantes que quedaron ocultos en esa parafernalia. Habló de "reformar la estructura institucional", que permitió especulaciones sobre una eventual reforma constitucional o tal vez se refirió, más sencillamente, a una serie de acciones que enumeraré a continuación. Impulsó reformas al Código Aduanero, al que pr...

El Reino del Principito

El 6 de abril de 1943 se publicó por primera vez El Principito, de Antoine de Saint-Exupery.
El Principito era un extraterrestre que se encontró con el narrador en el desierto, en donde había caído su avión. El libro intercala diálogos en un peregrinar entre espacial y desértico, en el que surgen fragmentos tan valiosos como éste que distingue el amor del querer: “Amar es desear lo mejor para el otro, aun cuando tenga motivaciones muy distintas. Amar es permitir que seas feliz, aún cuando tu camino sea diferente al mío. Es un sentimiento desinteresado que nace en un donarse, es darse por completo desde el corazón”.
Es natural encontrar un ejemplar del Principito en cualquier biblioteca. Recomendamos su relectura.
Recientemente un empresario sin antecedentes literarios, Alejandro Roemmers, en un gesto que merece ser destacado, escribió el El Regreso del Principito para destacar los valores que allí quedaron registrados, como cuando dice: “He aquí mi secreto, que no puede ser más simple: sólo con el corazón se puede ver bien; lo esencial es invisible a los ojos”.+)

Comentarios