Otra señal de mandato único

¿A quién le sirve la autonomía del Banco Central? Ojo que no me refiero a la razonabilidad política, ni a los beneficios ulteriores de una política de Estado que no debería ser discutida en un marco de una economía capitalista. Pero que, aún siendo tan benéfica, numerosos presidentes optaron por ejecutar una política monetaria funcional a sus intereses de corto plazo. Entonces, ¿quién puede querer o necesitar un Banco Central autónomo? Me responderán desde una perspectiva ideologizada que a Javier Milei. Sin embargo las cinco leyes que impulsó este año fueron muy operativas y funcionales a sus intereses inmediatos. Porque, con la excepción de la de Reforma Laboral, el Régimen Penal Juvenil, las modificaciones a la Ley de Glaciares, el Acuerdo Mercosur-Unión Europea y la aprobación del pago de deudas a dos fondos de los llamados "buitres", le otorgaban beneficios directos. Pero quedaron pendientes dos leyes que el propio Gobierno había reconocido como fundamentales para la atr...

Tendencias Políticas del Siglo XXI

El jueves pasado estuve en el pináculo de la oficina de la financiera de los Cohen (el Edificio Mihanovich, Lavalle y Mitre) para dar una charla sobre riesgo político, organizada por el Centro de Riesgo del IAE, con su director Lorenzo Preve y otro disertante, Franco Bronzini (http://www.informeescaleno.com.ar/).
Franco se explayó sobre las grandes tendencias demográficas internacionales y los fenómenos críticos, como las migraciones. Por mi lado, presenté los grandes ejes de análisis de la situación política. Me detuve sobre los elementos permanentes. Tomé algunos apuntes para exponer, que transcribo a continuación.
Como dice Francisco, vivimos en un período de cambio de época. Pasamos de la era de moderna e industrial, signada por los medios de producción de la Revolución Industrial, y pasamos a otra cuya centralidad pasa por la información y la comunicación.
La natural globalización producida por el fenómeno comunicacional derivó en una reacción nacionalista. ´Las ideologías siempre son respuestas a aquellas irrupciones que modifican la cultura del hombre. Se delinean dos grandes líneas de respuesta a los nuevos interrogantes epocales: el reaccionario y el progresista.
Son reaccionarios quienes creen que:
+ la globalización es negativa y que el Estado debe actuar practivamente contra esta clase de aperturas indiscriminadas;
+ hay que cerrar las fronteras contra la invasión inmigrante;
+ proteger el trabajo y la producción agrícola e industrial;
+ hay que fortalecer la identidad cultural, religiosa y racial del pueblo;
+ la culpa de esta situación la tienen el establisment político y mediático, ya que
+ la corrección política es la causa de todos nuestros males.
El pensamiento reaccionario tiene mayor arraigo en las clases bajas y altas.
Los progresistas suelen ser de clase media. Ellos:
+ creen que el aporte inmigratorio enriquece a la cultura;
+ son garantistas en materia de derechos individuales, por lo que no admiten los dramáticos remedios que suelen recomendar los reaccionarios;
+ tienen un pensamiento netamente urbano;
+ son techies;
+ tienen un pensamiento relativista y mayoritariamente liberal, no trascendente,
+ por lo que rechaza al pensamiento tradicional.
Estas tendencias se producen en un contexto en el cual se producen grandes cambios en la política, tales como
+ el fortalecimiento de la democracia directa y plebiscitaria, por sobre la representativa y republicana;
+ la desaparición del equilibrio territorial que reclamaba el federalismo con la aparición de las megalópolis;
+ la desertificación rural, y
+ la corporativización organizativa.+)


Comentarios