La Malvinización

  El presidente Javier Milei habló ayer a los argentinos por la cuestión de Malvinas, un asunto que viene elevando su volumen en los últimos meses. Lo hizo en cadena nacional, un recurso habitual en Milei pero que está más vinculado a circunstancias extraordinarias, tales como pudieron haber sido las propias de aquella guerra que enfrentó a la Argentina con Inglaterra por la recuperación de las islas en 1982. En ese tiempo se los llamaba comunicados, que Charly García inmortalizó en su canción "No bombardeen Buenos Aires", compuesto en aquellas circunstancias. Aún cuando la causa de Malvinas es transversal a todos los argentinos, lo que es llamativo es que Milei haya utilizado muchos recursos del nacionalismo en su discurso. Es cierto que no es la primera vez que lo hace; pareciera que intenta retener a los votantes que le aportó su compañera de fórmula Victoria Villarruel.  Pero en este caso podría haber otro motivos. Porque es como si hubiera forzado la marcha de un proceso...

Ley y orden

De cara a la convención republicana que comienza hoy en Cleveland, Ohio, Donald Trump volvió a reclamar por la ley y el orden.
Esta vez lo hizo, en plena tensión racial (iniciada el 5 de julio), por la muerte de tres policías por parte de un ex marine negro, en Baton Rouge, Louisiana.
Antes lo había hecho al nominar a su candidato a vicepresidente, un gobernador cristiano de origen católico que militó para la candidatura de Ted Cruz.

Ley y orden es lo que impuso el presidente turco, Tayyip Erdogan, al sofocar un golpe pro occidental que le permitió realizar las purgas que quedaron pendientes de los tiempos de la primavera árabe. Erdogan logró acomodarse y sintonizó frecuencia política con Rusia e Israel.+)

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