El arrebato

El manejo del tiempo es una variable cuya incidencia en política es decisiva. De la misma manera que una receta de cocina no se limita a contar con los ingredientes precisos sino que requieren para elaborar un plato, además de respetar un procedimiento determinado y, según recomendarían las abuelas, un momento exacto para su cocción, en la política hay que tener poder, los atributos visibles del poder y saber utilizarlos en el momento exacto de modo tal de no forzar el proceso y fallar en la consecución de los objetivos. Pero, tal como solemos insistir, al presidente Javier Milei no le agrada la política y, por más que entienda acabadamente cómo funcionan sus mecanismos, no siempre dispone de la paciencia que requiere este complejo arte. Dijimos en nuestra última columna que tenía una gran oportunidad con la apertura de las sesiones ordinarias del Congreso para establecer una agenda de profundas transformaciones. Pero Milei prefirió tensar con la oposición y convertir un año de gestión...

Ley y orden

De cara a la convención republicana que comienza hoy en Cleveland, Ohio, Donald Trump volvió a reclamar por la ley y el orden.
Esta vez lo hizo, en plena tensión racial (iniciada el 5 de julio), por la muerte de tres policías por parte de un ex marine negro, en Baton Rouge, Louisiana.
Antes lo había hecho al nominar a su candidato a vicepresidente, un gobernador cristiano de origen católico que militó para la candidatura de Ted Cruz.

Ley y orden es lo que impuso el presidente turco, Tayyip Erdogan, al sofocar un golpe pro occidental que le permitió realizar las purgas que quedaron pendientes de los tiempos de la primavera árabe. Erdogan logró acomodarse y sintonizó frecuencia política con Rusia e Israel.+)

Comentarios