Adorni declaró

El jefe de Gabinete de Ministros de la Nación presentó su tres meses demorada declaración de bienes y brindó una entrevista televisiva. No fue bien recibida por la opinión pública. Es lógico. En primer término, porque la demora en su presentación ya era elocuente; segundo, apeló a explicaciones poco sólidas y de difícil trazabilidad, y porque usó argumentos válidos en campaña y desde el llano, pero débiles desde el gobierno. Pero al presidente Javier Milei es le alcanza, porque lo que necesitaba era que se cierre esa incertidumbre. Los costos políticos ya los pagó. Sería poco razonable que, después de haberlo aguantado tanto, lo termine soltando. Excepto que le haya perdidio la confianza. Pero sabemos que en el modo de construcción política de Milei, la JGM no es una pieza que cedería a un tercero, y propios le quedan pocos. Lo hubiese cambiado de una cuando fue el espisodio de los aviones si fuera, como expresa públicamente, por la reelección; pero si va por un solo período, en la med...

#NiUnaMarchaMenos

Uno de los fenómenos del siglo XXI son estas marchas multitudinarias.
Durante mucho tiempo se creyó que los cierres de campaña de Raúl Alfonsín y de Italo Luder, en 1983, habían sido las últimas grandes movilizaciones cívicas.
Sin embargo, los cacerolazos de fin del siglo XX y la marcha organizada por Juan Carlos Blumberg el 1 de enero de 2004 a la Plaza de los Dos Congresos con ocasión del secuestro seguido de muerte de su hijo Axel no sólo contradijo aquella premisa sino que planteó un nuevo paradigma: la de una manifestación relativamente espontánea, en cuanto a que no era conducida ni convocada por políticos, masiva y convocada mayormente desde las redes sociales. 
El formato se globalizó luego y en España, con motivo de Atocha, tomó como ícono la fecha estampada con el número del día y la letra del mes correspondiente.
Luego vinieron los cacerolazos de protesta contra el Gobierno en la Argentina y en Brasil, el #YoNoSoyCharlie y tantos más.
La de ayer no fue una marcha más. Porque no se debe considerar a estas manifestaciones como un número, ya que la movilización de tanta gente preocupada por un mismo motivo constituye una expresión de democracia directa, que el sistema aún no sabe cómo administrar. Pero sí se puede decir que #NniUnaMenos está en esa línea. Lo extraño, tal vez, es que la violencia de género, el disparador de la convocatoria de anoche, fue un tema que se viralizó tanto en redes como en los medios tradicionales, que parecerían ser los que más han sensibilizado a la población.
La historia empieza a parir una nueva era. Estas marchas serán parte de su paisaje.+)

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