La estela que deja el Mar Argentino

En los últimos meses hemos visto un cambio sensible en la visibilidad de la cuestión de las islas Malvinas, en contraste con los últimos años cuando se había percibido una suerte de desmalvinización. Recientemente, el periodista Santiago O'Donnell recordó que una de las derivaciones de las filtraciones de Snowden había dejado al descubierto una operación de inteligencia británica que tuvo como objeto la desmalvinización, y que evidentemente habría obtenido éxito. En abril de este año un cable de Reuters dio a conocer un cable presuntamente confidencial del Departamento de Estado en el que se analizaba el cambio de postura de los Estados Unidos con respecto a la soberanía en las Malvinas, como una represalia a la falta de compromiso de Inglaterra en las operaciones militares de la NATO. Esto sucedió a poco de que trascendieran rumores relativas a conversaciones entre funcionarios ingleses y argentinos al respecto, y durante una gestión, la de Javier Milei, muy alineada con los Estad...

#NiUnaMarchaMenos

Uno de los fenómenos del siglo XXI son estas marchas multitudinarias.
Durante mucho tiempo se creyó que los cierres de campaña de Raúl Alfonsín y de Italo Luder, en 1983, habían sido las últimas grandes movilizaciones cívicas.
Sin embargo, los cacerolazos de fin del siglo XX y la marcha organizada por Juan Carlos Blumberg el 1 de enero de 2004 a la Plaza de los Dos Congresos con ocasión del secuestro seguido de muerte de su hijo Axel no sólo contradijo aquella premisa sino que planteó un nuevo paradigma: la de una manifestación relativamente espontánea, en cuanto a que no era conducida ni convocada por políticos, masiva y convocada mayormente desde las redes sociales. 
El formato se globalizó luego y en España, con motivo de Atocha, tomó como ícono la fecha estampada con el número del día y la letra del mes correspondiente.
Luego vinieron los cacerolazos de protesta contra el Gobierno en la Argentina y en Brasil, el #YoNoSoyCharlie y tantos más.
La de ayer no fue una marcha más. Porque no se debe considerar a estas manifestaciones como un número, ya que la movilización de tanta gente preocupada por un mismo motivo constituye una expresión de democracia directa, que el sistema aún no sabe cómo administrar. Pero sí se puede decir que #NniUnaMenos está en esa línea. Lo extraño, tal vez, es que la violencia de género, el disparador de la convocatoria de anoche, fue un tema que se viralizó tanto en redes como en los medios tradicionales, que parecerían ser los que más han sensibilizado a la población.
La historia empieza a parir una nueva era. Estas marchas serán parte de su paisaje.+)

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