El arrebato

El manejo del tiempo es una variable cuya incidencia en política es decisiva. De la misma manera que una receta de cocina no se limita a contar con los ingredientes precisos sino que requieren para elaborar un plato, además de respetar un procedimiento determinado y, según recomendarían las abuelas, un momento exacto para su cocción, en la política hay que tener poder, los atributos visibles del poder y saber utilizarlos en el momento exacto de modo tal de no forzar el proceso y fallar en la consecución de los objetivos. Pero, tal como solemos insistir, al presidente Javier Milei no le agrada la política y, por más que entienda acabadamente cómo funcionan sus mecanismos, no siempre dispone de la paciencia que requiere este complejo arte. Dijimos en nuestra última columna que tenía una gran oportunidad con la apertura de las sesiones ordinarias del Congreso para establecer una agenda de profundas transformaciones. Pero Milei prefirió tensar con la oposición y convertir un año de gestión...

¿Fallida intervención papal en Venezuela?

El encuentro de Cristina Fernández de Kirchner, Nicolás Maduro y Lula Da Silva en el Vaticano no parecía algo casual.
No había motivos para un nuevo encuentro con la presidente argentina; al menos, uno que no estuviera relacionado con una prevista reunion con el venezolano, con dos horas de diferencia. 
La presencia de Lula, en representación del Brasil, hizo evidente todo lo demás: era muy posible que el Papa Francisco estuviera gestionando una solución para la complicada situación venezolana, en donde el Episcopado denuncia permanentemente la falta de libertades y la arbitrariedad del poder político que, para colmo, ni siquiera está unido.
La última de las extrañezas fue el faltazo de Maduro. Una gripe y una otitis echaron por tierra los esfuerzos papales, con los representantes argentino y brasileños en la FAO.
Habrá que esperar. Es posible que en un futuro no tan lejano se hagan públicas las sospechadas gestiones para resolver el conflicto bolivariano.+)

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