Posicionamientos para 2027

Fuera del peronismo -cuyas alternativas analizamos recientement- hay dirigentes oficialistas, paraoficialistas y de la oposición amigable o moderada al gobierno que empiezan a actuar de cara al 2027. Durante sus primeros años de gestión el gobierno libertario desechó a unos 230 funcionarios -uno cada cuatro días, según Pablo Salinas- y, por su parte, La Libertad Avanza despreció alianzas con partidos afines para las elecciones parlamentarias de medio término de hace medio año, quienes también empezaron a moverse para ver si ganan algún espacio en las elecciones venideras. Hay que tener en cuenta que hace tan sólo un año apenas se podía adivinar quiénes serían candidatos para las elecciones bonaerenses de septiembre y nacionales de octubre de 2025. Sin embargo, por estos días ya empiezan a circular nombres para proyectos electorales para dentro de un año y medio. Ante todo hay que aclarar que el gobierno trabaja con la premisa, reconocida por parte del Presidente, de una eventual reelec...

Sorpresas


Por estos días preelectorales, cada uno ve lo que quiere ver. El oficialismo, que ya ganó, y la oposición que la Presidente no llega al 40 por ciento en las primarias del domingo. Como nadie le cree más a los encuestadores, todos pueden tener razón. Unos u otros nos sorprenderemos el domingo por la noche.
Lo cierto es que 40 es el número mágico, la cifra psicológicamente crítica para todos.
Pero nadie observa la criticidad del resultado bonaerense. Decíamos en nuestro último post que el oficialismo había perdido importantísimos distritos sin que las encuestas propias o ajenas manifestaran un gran impacto electoral. Evidentemente, es en la provincia de Buenos Aires en donde el oficialismo se recluye. En la medida en que Francisco de Narvaez no polarice con Daniel Scioli, la Presidente seguirá reinando cómodamente.
Bueno, es un decir. Porque analizando los dos escenarios de mayor probabilidad: Cristina ganando cómoda en primera o exigida en primera o en el ballotage, tendríamos escenarios molestos, incómodos. Si gana holgadamente, porque no sabemos de qué manera se preparará el Gobierno para enfrentar las limitaciones fiscales y el estrujamiento producido por la crisis internacional; muchos sectores se miran el bolsillo. Si llega ajustadamente, habrá que ver cuánto le dura la gobernabilidad; y su vice no es un calmante para nadie. Son dos escenarios complicados.
Si la crisis internacional se repite, ¿no tendremos un nuevo 2008 hacia fines de este año y durante el próximo? No trae buenos recuerdos ese año; claro, depende de quién lo diga, ¿no?
Finalmente, veamos a la oposición. Todos coinciden en el crecimiento de Eduardo Duhalde y en el estancamiento de Ricardo Alfonsín. Si eso deriva en un claro segundo puesto para Duhalde o para Alfonsín, cambiamos el escenario del balotaje pero puede sumar por la polarización. Pero si hay un empate en el segundo puesto, no está tan claro el comportamiento popular y en consecuencia no hay visible favorecido.
Solo queda esperar. No es apto para cardíacos.+)

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