La Malvinización

  El presidente Javier Milei habló ayer a los argentinos por la cuestión de Malvinas, un asunto que viene elevando su volumen en los últimos meses. Lo hizo en cadena nacional, un recurso habitual en Milei pero que está más vinculado a circunstancias extraordinarias, tales como pudieron haber sido las propias de aquella guerra que enfrentó a la Argentina con Inglaterra por la recuperación de las islas en 1982. En ese tiempo se los llamaba comunicados, que Charly García inmortalizó en su canción "No bombardeen Buenos Aires", compuesto en aquellas circunstancias. Aún cuando la causa de Malvinas es transversal a todos los argentinos, lo que es llamativo es que Milei haya utilizado muchos recursos del nacionalismo en su discurso. Es cierto que no es la primera vez que lo hace; pareciera que intenta retener a los votantes que le aportó su compañera de fórmula Victoria Villarruel.  Pero en este caso podría haber otro motivos. Porque es como si hubiera forzado la marcha de un proceso...

El progresismo

Con el lanzamiento de Hermes Binner a la presidencia prácticamente quedó establecida la temporada electoral. La periodista Norma Morandini será su vice. Fue una entusiasta alfonsista en su momento, pero hoy no debe registrar mucho reconocimiento público, excepto en Córdoba o en segmentos infromados.
La aparición de Víctor de Genaro (CTA) representa un kircherismo crítico y  la de Victoria Donda (Libres del Sur), exkirchnerismo explícito.
Excepto en Santa fe, en donde puede competir con todas las posibilidades de éxito, y tal vez en Córdoba, con Luis Juez, las candidaturas de Pino Solanas en Capital y Margarita Stolbizer en provincia de Buenos Aires, son algo más que testimoniales y son previas a las elecciones nacionales.
No está claro el negocio de Binner, ya que corre mucho riesgo de hacer sapo. Hay quienes creen que su candidatura es una maniobra del oficialismo, pero no queda claro. Pino puede restarle más a Daniel Filmus que a Mauricio Macri. Margarita, en cambio, perjudica a Francisco de Narvaez antes que a Daniel Scioli.
Queda declarado un polo progresista y falta aún saberse si habrá o no un polo conservador, o si éste sería retenido por la fórmula Ricardo Alfonsín - Javier Gonzalez Fraga. Una candidatura por derecha, ya sea Alberto Rodríguez Saa o Eduardo Duhalde o ambos, debilitaría a Alfonsín, atomizaría a la oposición y favorecería al oficialismo.
Desde ese lado, habrá que ver los alcances del caso Schocklender. A primera vista se puede suponer que puede ser más personal que político, sin despreciar esta última variante. Es probable que el ánimo presidencial quede más resentido que su imagen, ya que ella apoyó gran parte de su capital político en este costado. Verlo corrompido puede ser una señal de alerta de los tumultuosos tiempos venideros.+)

Comentarios