Milei: segunda fase

El presidente argentino Javier Milei obtuvo su primer logro político luego de haber sido ratificado en las urnas, en las elecciones de medio término, en octubre. La Argentina no tenía un presupuesto aprobado por ley desde Noviembre de 2022, cuando el presidente era aún Alberto Fernandez. Esta votación le permitió revalidar su capacidad de gestión, ya que logró lo que ningún gobierno no peronista pudo desde el retorno a la democracia de 1983: obtener una mayoría en el Senado; y en solo dos años logró también la primera minoría en Diputados. No se trata de votos propios, de los que suma muy poco en ambas cámaras, sino un conglomerado de bloques y minibloques que le permiten sentarse a negociar cómodamente con aquellos que le dan el quórum. No cabe duda de que Milei es un perro verde, una mosca blanca, porque es un referente de ideas que hasta hace muy poco eran minoritarias en la Argentina y que logró, con una dialéctica purista, una gestión altamente pragmática. No tiene ningún prurito ...

El progresismo

Con el lanzamiento de Hermes Binner a la presidencia prácticamente quedó establecida la temporada electoral. La periodista Norma Morandini será su vice. Fue una entusiasta alfonsista en su momento, pero hoy no debe registrar mucho reconocimiento público, excepto en Córdoba o en segmentos infromados.
La aparición de Víctor de Genaro (CTA) representa un kircherismo crítico y  la de Victoria Donda (Libres del Sur), exkirchnerismo explícito.
Excepto en Santa fe, en donde puede competir con todas las posibilidades de éxito, y tal vez en Córdoba, con Luis Juez, las candidaturas de Pino Solanas en Capital y Margarita Stolbizer en provincia de Buenos Aires, son algo más que testimoniales y son previas a las elecciones nacionales.
No está claro el negocio de Binner, ya que corre mucho riesgo de hacer sapo. Hay quienes creen que su candidatura es una maniobra del oficialismo, pero no queda claro. Pino puede restarle más a Daniel Filmus que a Mauricio Macri. Margarita, en cambio, perjudica a Francisco de Narvaez antes que a Daniel Scioli.
Queda declarado un polo progresista y falta aún saberse si habrá o no un polo conservador, o si éste sería retenido por la fórmula Ricardo Alfonsín - Javier Gonzalez Fraga. Una candidatura por derecha, ya sea Alberto Rodríguez Saa o Eduardo Duhalde o ambos, debilitaría a Alfonsín, atomizaría a la oposición y favorecería al oficialismo.
Desde ese lado, habrá que ver los alcances del caso Schocklender. A primera vista se puede suponer que puede ser más personal que político, sin despreciar esta última variante. Es probable que el ánimo presidencial quede más resentido que su imagen, ya que ella apoyó gran parte de su capital político en este costado. Verlo corrompido puede ser una señal de alerta de los tumultuosos tiempos venideros.+)

Comentarios