Malvinas: una semana que puede ser clave

Puede ser que la semana que viene sucedan cosas importantes en la política internacional. La semana que viene será la Asamblea Anual de las Naciones Unidas, un foro que en los últimos años pasó bastante desapercibido pero que esta vez coincide con unn in crescendo de declaraciones del presidente norteamericano, Donald Trump, que parecen perfectamente hilvanadas para que algo suceda. Es obvio que la cuestión Malvinas fuera algo que se podría resolver unilateralmente, por lo que la Argentina concurre anualmente a ese foro a pedir el apoyo de las naciones para instar a Gran Bretaña a negociar con la Argentina por la soberanía de las islas.  La inmensa mayoría de las veces, los Estados Unidos mantuvieron una posición de neutralidad afín a la postura británica. Pero a juzgar por la reciente declaración inesperada en favor de la reunificación irlandesa, ¿no se podría esperar un cambio en ese sentido? Visto con perspectiva cobran sentido las sospechas europeas de que la monarquía marroqu...

El progresismo

Con el lanzamiento de Hermes Binner a la presidencia prácticamente quedó establecida la temporada electoral. La periodista Norma Morandini será su vice. Fue una entusiasta alfonsista en su momento, pero hoy no debe registrar mucho reconocimiento público, excepto en Córdoba o en segmentos infromados.
La aparición de Víctor de Genaro (CTA) representa un kircherismo crítico y  la de Victoria Donda (Libres del Sur), exkirchnerismo explícito.
Excepto en Santa fe, en donde puede competir con todas las posibilidades de éxito, y tal vez en Córdoba, con Luis Juez, las candidaturas de Pino Solanas en Capital y Margarita Stolbizer en provincia de Buenos Aires, son algo más que testimoniales y son previas a las elecciones nacionales.
No está claro el negocio de Binner, ya que corre mucho riesgo de hacer sapo. Hay quienes creen que su candidatura es una maniobra del oficialismo, pero no queda claro. Pino puede restarle más a Daniel Filmus que a Mauricio Macri. Margarita, en cambio, perjudica a Francisco de Narvaez antes que a Daniel Scioli.
Queda declarado un polo progresista y falta aún saberse si habrá o no un polo conservador, o si éste sería retenido por la fórmula Ricardo Alfonsín - Javier Gonzalez Fraga. Una candidatura por derecha, ya sea Alberto Rodríguez Saa o Eduardo Duhalde o ambos, debilitaría a Alfonsín, atomizaría a la oposición y favorecería al oficialismo.
Desde ese lado, habrá que ver los alcances del caso Schocklender. A primera vista se puede suponer que puede ser más personal que político, sin despreciar esta última variante. Es probable que el ánimo presidencial quede más resentido que su imagen, ya que ella apoyó gran parte de su capital político en este costado. Verlo corrompido puede ser una señal de alerta de los tumultuosos tiempos venideros.+)

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