El cuarto triunfo de Lula

El triunfo de Lula da Silva en el balotaj merece algunas consideraciones en cuanto al impacto sobre la Argentina de Javier Milei. La primera es el pragmatismo de Milei, que es tanto como el idealismo que se desprende de sus expresiones. En sus casi tres años de gobierno, la relación comercial entre la Argentina y Brasil no solamente  no se contrajo sino que se mantuvo o hasta creció. Más aún, a pesar de sus expresiones contra los proteccionismos, la mitad del intercambio se debe al mercado automotriz. Para ilustrarlo vale aclarar que lo mismo puede decirse de la relación con China, que se mantuvo en volúmen y mejoró en materia de saldo favorable. Si Milei es pragmático, mucho más es lo que puede decirse de Lula, que es un clásico exponente de la dirigencia socialdemócrata europea. Por más que durante este último período se lo vio más descentrado, en la campaña y en el mensaje de anoche emitió señales inquívocas de que en el venidero su vicepresidente, Geraldo Alkmin -un experimenta...

El progresismo

Con el lanzamiento de Hermes Binner a la presidencia prácticamente quedó establecida la temporada electoral. La periodista Norma Morandini será su vice. Fue una entusiasta alfonsista en su momento, pero hoy no debe registrar mucho reconocimiento público, excepto en Córdoba o en segmentos infromados.
La aparición de Víctor de Genaro (CTA) representa un kircherismo crítico y  la de Victoria Donda (Libres del Sur), exkirchnerismo explícito.
Excepto en Santa fe, en donde puede competir con todas las posibilidades de éxito, y tal vez en Córdoba, con Luis Juez, las candidaturas de Pino Solanas en Capital y Margarita Stolbizer en provincia de Buenos Aires, son algo más que testimoniales y son previas a las elecciones nacionales.
No está claro el negocio de Binner, ya que corre mucho riesgo de hacer sapo. Hay quienes creen que su candidatura es una maniobra del oficialismo, pero no queda claro. Pino puede restarle más a Daniel Filmus que a Mauricio Macri. Margarita, en cambio, perjudica a Francisco de Narvaez antes que a Daniel Scioli.
Queda declarado un polo progresista y falta aún saberse si habrá o no un polo conservador, o si éste sería retenido por la fórmula Ricardo Alfonsín - Javier Gonzalez Fraga. Una candidatura por derecha, ya sea Alberto Rodríguez Saa o Eduardo Duhalde o ambos, debilitaría a Alfonsín, atomizaría a la oposición y favorecería al oficialismo.
Desde ese lado, habrá que ver los alcances del caso Schocklender. A primera vista se puede suponer que puede ser más personal que político, sin despreciar esta última variante. Es probable que el ánimo presidencial quede más resentido que su imagen, ya que ella apoyó gran parte de su capital político en este costado. Verlo corrompido puede ser una señal de alerta de los tumultuosos tiempos venideros.+)

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