La estela que deja el Mar Argentino

En los últimos meses hemos visto un cambio sensible en la visibilidad de la cuestión de las islas Malvinas, en contraste con los últimos años cuando se había percibido una suerte de desmalvinización. Recientemente, el periodista Santiago O'Donnell recordó que una de las derivaciones de las filtraciones de Snowden había dejado al descubierto una operación de inteligencia británica que tuvo como objeto la desmalvinización, y que evidentemente habría obtenido éxito. En abril de este año un cable de Reuters dio a conocer un cable presuntamente confidencial del Departamento de Estado en el que se analizaba el cambio de postura de los Estados Unidos con respecto a la soberanía en las Malvinas, como una represalia a la falta de compromiso de Inglaterra en las operaciones militares de la NATO. Esto sucedió a poco de que trascendieran rumores relativas a conversaciones entre funcionarios ingleses y argentinos al respecto, y durante una gestión, la de Javier Milei, muy alineada con los Estad...

La agenda de Moyano

El ex presidente Néstor Kirchner manejaba con cintura la relación con el titular de la CGT. No obstante, el margen se angostaba cada vez más. Ante la actual falta del fuelle de contención, el creciente protagonismo de Hugo Moyano implica concretamente la imposición de una agenda al Gobierno Nacional, a saber:
+ Presión sobre la inflación. La relación precio - salarios podría determinar la suerte política del Gobierno, si no pudiera contener esa tensión en niveles de razonabilidad.
+ Decisiones macroeconómicas. Mientras la Presidente esté atenta a los acuerdos entre gremios y empresas, la sobrevaluación del dólar, el mantenimiento de subsidios y el bajo nivel de las tarifas, no parecería que fueran a resolverse.
+ Calidad Institucional. La paz con Moyano podría acarrearle algunos compromisos con la Justicia. El dirigente sindical habría tomado como amenaza una broma de Cristina Fernandez respecto de la posibilidad de ir preso.
+ Los realineamientos. Habría que ver qué actitud toma el Partido Justicialista, básicamente los caudillos territoriales y las bancadas parlamentarias del Frente para la Victoria, en ese precario equilibrio que comparten con el camionero. El 2011 seduce fuertemente a la "rama política" del partido.
+ Progresismo. Acercarse a Moyano implica alejarse del progresismo y, concretamente, de algunos actores que eran cercanos, como la CTA y de parte del electorado.
+ Control de las calles. Arreglar o romper con el sindicalismo ortodoxo debe suponer un plan B, respecto de la posibilidad de recrudecimiento de la violencia callejera.
No parece poco lo que está en juego. La excesiva atención puede crear una peligrosa expectativa sobre la resolución del caso. Pero la aparente preocupación tampoco sería vista con tranquilidad por muchos sectores.
Está embarrada la cancha en la que debe moverse quien quiera conducir al equipo al otro lado del campo de juego.+

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