El cuarto triunfo de Lula

El triunfo de Lula da Silva en el balotaj merece algunas consideraciones en cuanto al impacto sobre la Argentina de Javier Milei. La primera es el pragmatismo de Milei, que es tanto como el idealismo que se desprende de sus expresiones. En sus casi tres años de gobierno, la relación comercial entre la Argentina y Brasil no solamente  no se contrajo sino que se mantuvo o hasta creció. Más aún, a pesar de sus expresiones contra los proteccionismos, la mitad del intercambio se debe al mercado automotriz. Para ilustrarlo vale aclarar que lo mismo puede decirse de la relación con China, que se mantuvo en volúmen y mejoró en materia de saldo favorable. Si Milei es pragmático, mucho más es lo que puede decirse de Lula, que es un clásico exponente de la dirigencia socialdemócrata europea. Por más que durante este último período se lo vio más descentrado, en la campaña y en el mensaje de anoche emitió señales inquívocas de que en el venidero su vicepresidente, Geraldo Alkmin -un experimenta...

La agenda de Moyano

El ex presidente Néstor Kirchner manejaba con cintura la relación con el titular de la CGT. No obstante, el margen se angostaba cada vez más. Ante la actual falta del fuelle de contención, el creciente protagonismo de Hugo Moyano implica concretamente la imposición de una agenda al Gobierno Nacional, a saber:
+ Presión sobre la inflación. La relación precio - salarios podría determinar la suerte política del Gobierno, si no pudiera contener esa tensión en niveles de razonabilidad.
+ Decisiones macroeconómicas. Mientras la Presidente esté atenta a los acuerdos entre gremios y empresas, la sobrevaluación del dólar, el mantenimiento de subsidios y el bajo nivel de las tarifas, no parecería que fueran a resolverse.
+ Calidad Institucional. La paz con Moyano podría acarrearle algunos compromisos con la Justicia. El dirigente sindical habría tomado como amenaza una broma de Cristina Fernandez respecto de la posibilidad de ir preso.
+ Los realineamientos. Habría que ver qué actitud toma el Partido Justicialista, básicamente los caudillos territoriales y las bancadas parlamentarias del Frente para la Victoria, en ese precario equilibrio que comparten con el camionero. El 2011 seduce fuertemente a la "rama política" del partido.
+ Progresismo. Acercarse a Moyano implica alejarse del progresismo y, concretamente, de algunos actores que eran cercanos, como la CTA y de parte del electorado.
+ Control de las calles. Arreglar o romper con el sindicalismo ortodoxo debe suponer un plan B, respecto de la posibilidad de recrudecimiento de la violencia callejera.
No parece poco lo que está en juego. La excesiva atención puede crear una peligrosa expectativa sobre la resolución del caso. Pero la aparente preocupación tampoco sería vista con tranquilidad por muchos sectores.
Está embarrada la cancha en la que debe moverse quien quiera conducir al equipo al otro lado del campo de juego.+

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