El arrebato

El manejo del tiempo es una variable cuya incidencia en política es decisiva. De la misma manera que una receta de cocina no se limita a contar con los ingredientes precisos sino que requieren para elaborar un plato, además de respetar un procedimiento determinado y, según recomendarían las abuelas, un momento exacto para su cocción, en la política hay que tener poder, los atributos visibles del poder y saber utilizarlos en el momento exacto de modo tal de no forzar el proceso y fallar en la consecución de los objetivos. Pero, tal como solemos insistir, al presidente Javier Milei no le agrada la política y, por más que entienda acabadamente cómo funcionan sus mecanismos, no siempre dispone de la paciencia que requiere este complejo arte. Dijimos en nuestra última columna que tenía una gran oportunidad con la apertura de las sesiones ordinarias del Congreso para establecer una agenda de profundas transformaciones. Pero Milei prefirió tensar con la oposición y convertir un año de gestión...

Nos olvidamos de todo

Parece mentira, pero nos olvidamos de todo. No fue el siglo pasado. En 2005 se acusó al ex jefe de gobierno porteño Enrique Olivera de tener cuentas en el exterior. La herida lo afectó en sus resultados electorales. Para esas legislativas, el galante sucesor de Fernando de la Rúa tenía mucho por ganar y arriesgaba poco. ¿Qué riesgo podía tener una persona tan honorable, acusado de nada a pesar de haber reemplazado al que fuera designado Presidente de la Nación?
Sin embargo, el barro lo descalificó en el hipócrita concurso de belleza que es la política moderna.
Hoy le toca a Mauricio Macri. No está tan claro que la acusación sea tan infundada como en el caso de  quien fuera el candidato de Elisa Carrio para la Capital. Pero, seamos honestos, ¿no tendría el kirchnerismo más para explicar al respecto que el actual jefe de Gobierno?
Ahora se verá la solidez del armado político del PRO. El pronóstico es reservado. La "nueva política" no reconoce compromisos. Tiene las manos libres. No se casa con nadie. Pero no tiene hijos, ni hermanos; no tiene familia Tiene algunos amigos, que parecen ser interesados en el presente.
Eso no quita lo llamativo de una acusación sobre escuchas telefónicas que afecta solamente a Macri. No es justificación, pero es indignante.+)

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