La Malvinización

  El presidente Javier Milei habló ayer a los argentinos por la cuestión de Malvinas, un asunto que viene elevando su volumen en los últimos meses. Lo hizo en cadena nacional, un recurso habitual en Milei pero que está más vinculado a circunstancias extraordinarias, tales como pudieron haber sido las propias de aquella guerra que enfrentó a la Argentina con Inglaterra por la recuperación de las islas en 1982. En ese tiempo se los llamaba comunicados, que Charly García inmortalizó en su canción "No bombardeen Buenos Aires", compuesto en aquellas circunstancias. Aún cuando la causa de Malvinas es transversal a todos los argentinos, lo que es llamativo es que Milei haya utilizado muchos recursos del nacionalismo en su discurso. Es cierto que no es la primera vez que lo hace; pareciera que intenta retener a los votantes que le aportó su compañera de fórmula Victoria Villarruel.  Pero en este caso podría haber otro motivos. Porque es como si hubiera forzado la marcha de un proceso...

Nos olvidamos de todo

Parece mentira, pero nos olvidamos de todo. No fue el siglo pasado. En 2005 se acusó al ex jefe de gobierno porteño Enrique Olivera de tener cuentas en el exterior. La herida lo afectó en sus resultados electorales. Para esas legislativas, el galante sucesor de Fernando de la Rúa tenía mucho por ganar y arriesgaba poco. ¿Qué riesgo podía tener una persona tan honorable, acusado de nada a pesar de haber reemplazado al que fuera designado Presidente de la Nación?
Sin embargo, el barro lo descalificó en el hipócrita concurso de belleza que es la política moderna.
Hoy le toca a Mauricio Macri. No está tan claro que la acusación sea tan infundada como en el caso de  quien fuera el candidato de Elisa Carrio para la Capital. Pero, seamos honestos, ¿no tendría el kirchnerismo más para explicar al respecto que el actual jefe de Gobierno?
Ahora se verá la solidez del armado político del PRO. El pronóstico es reservado. La "nueva política" no reconoce compromisos. Tiene las manos libres. No se casa con nadie. Pero no tiene hijos, ni hermanos; no tiene familia Tiene algunos amigos, que parecen ser interesados en el presente.
Eso no quita lo llamativo de una acusación sobre escuchas telefónicas que afecta solamente a Macri. No es justificación, pero es indignante.+)

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