Las nuevas maneras

  El discurso de Javier Milei para la inauguración de las sesiones ordinarias del Congreso Argentino merece una reflexión sobre las nuevas maneras de hacer política. Es innegable que el Presidente tiene un estilo propio que se adapta sorprendentemente a las nuevas formas de comunicación política. Pero en esta oportunidad no está claro si su alocución acertará en el objetivo buscado. Porque 2026 no es un año electoral sino de construcción política y chisporroteo de los fuegos de artificio dificultan la conversación discreta y sosegada que requiere la negociación política, y porque además Milei presentó hacia el final de su hora cuarenta de exhortación algunos anuncios importantes que quedaron ocultos en esa parafernalia. Habló de "reformar la estructura institucional", que permitió especulaciones sobre una eventual reforma constitucional o tal vez se refirió, más sencillamente, a una serie de acciones que enumeraré a continuación. Impulsó reformas al Código Aduanero, al que pr...

La transición

Muchas veces hay que ver los hechos, más que escuchar las palabras.
La elección del domingo último fueron un hecho contundente, es cierto. Las apariciones públicas del Matrimonio Presidencial, en cambio, resultaron patéticas. Pero el dato que hay que analizar con detenimiento es el nombramiento del vicegobernador tucumano, Juan Manzur, como ministro de Salud.
Nada parece importar el hecho de que Manzur sea un hombre de Iglesia en desacuerdo abierto con las posiciones abortistas que un gobierno progresista podría impulsar. Como cuando se opuso a iniciativas de este tipo en tiempos en que colaboraba con su antecesor en el cargo Ginés González García.
La Presidente parece haber reparado particularmente en su enorme proximidad con el gobernador José Alperovich.
Esta cartera estaba pedida por el jefe de la CGT, Hugo Moyano, para el doctor Claudio Zin. Si, Moyano, el mismo que tenía pensado salir con su proyecto presidencial para el 2011, si Kirchner ganaba anteayer en la provincia de Buenos Aires. Moyano no se puede quejar. Néstor renunció a la presidencia del Partido Justicialista y él quedó como vicepresidente, detrás del nuevo titular, el gobernador bonaerense Daniel Scioli. Pero no estuvo en Olivos en la fantasmagórica aparición de ayer de Kirchner, Scioli y Balestrini. Habrá que ver si el jefe sindical sigue en el barco de los K.
Néstor parece estar fuera de combate. Grogui. Como decía un amigo, bajo la protección de la cuenta hasta diez. Cristina podría estar asumiendo finalmente su responsabilidad. Pero esto se verá recién en los próximos meses.
Estamos ingresando en una transición. El kirchnerismo terminó de morir el domingo 28 de junio. En las próximas semanas o en un par de meses podremos analizar si es que la Presidente es capaz de acordar con los gobernadores un gobierno justicialista, a partir de un parcelamiento de su gabinete. No vale la pena analizar quiénes se irán y quiénes quedarán, porque eso dependerá del consenso político. Excepto la Jefatura de Gabinete, que será para un hombre que tenga diálogo fluido y capacidad de entendimiento con esa Mesa Política. Mario Das Neves se anotó para actuar de vocero de ese grupo, pero no está claro que el peronismo lo reconozca como interlocutor. La política no parece tener mucho lugar para más pingüinos.
La oposición intentará forzar al oficialismo a tratar una agenda parlamentaria. Habrá temas que serán de interés común, como la Coparticipación Federal o la cuestión de las retenciones -que tan caro le costaron al Gobierno-, pero habrá otros temas en los que competirán. El Consejo de la Magistratura, la información de estadísticas (Indek), el capitalismo de amigos, la inseguridad, los superpoderes, la emergencia sanitaria, son asuntos que requerirán de mucha muñeca política por parte de unos y de otros.
En estas lides desfilarán los aspirantes a conducir el país en 2011. Carlos Reuteman y Mauricio Macri, parecen ser los elegibles dentro del espacio popular, mientras que Julio Cobos parece ser el único heredero del liberalismo político. El resto puede aspirar a un segundo lugar, como mucho, o a administrar algún Estado de menor jerarquía. Esto se verá más claro hacia septiembre, cuando se pueda observar la forma en que el Gobierno encare esta transición, pero se terminará de plasmar en diciembre - marzo, cuando asuman y actúen los elegidos hace dos días.
Todo este tiempo será de una gran incertidumbre. Para todos.+)

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