Mover primero: la estrategia de Milei para lucirse en el acuerdo con Europa

Tras veinticinco años de idas y vueltas, el acuerdo entre el Mercosur y la Unión Europea ha entrado en su fase de definiciones, pero esta vez con una velocidad de crucero impuesta desde Buenos Aires. Mientras el Parlamento Europeo ensaya medidas dilatorias enviando el texto al Tribunal de Justicia de la Unión Europea (UE) para revisar su legalidad, el gobierno de Javier Milei busca convertir a la Argentina en el "first mover": el primer socio del bloque en ratificar el tratado para forzar su puesta en vigencia provisional, tal como consignó Federico Pinedo, un alto funcionario de la Cancillería Argentina, a O Brasilianista. "Si la Argentina se apura a aprobarlo, inmediatamente después de eso, rige para el país". "El acuerdo le ha vuelto a dar sentido al Mercosur", manifiestó Pinedo. "El acuerdo MS UE es una acuerdo de asociación estratégica, no solo de comercio. Medir el impacto del acuerdo solo por el saldo que porduce en la balanza comercial es un e...

29-J

De esa forma se comienza a identificar a la etapa que se abre a partir del día siguiente de las elecciones del 28 de junio próximo.
Para entonces, los líderes justicialistas analizan las alternativas de continuidad que se presentan ante el pregonado fin del kirchnerismo. Lo interesante es que, aún en un escenario de victoria bonaerense, pocos advierten una sobrevida al kirchnerismo como tal.
Las elucubraciones suponen la permanencia de Cristina Fernandez. Pero también dan por sentado que los caciques provinciales acordarán dar apoyo y sostén al gobierno peronista a cambio de soporte oficial al proyecto de Carlos Reutemann 2011. Suena lógico, pero es inimaginable teniendo en cuenta el carácter del Consorte Presidencial. Lo que tampoco está claro es lo que puedan hacer los caciques provinciales ante semejante negativa.
De a poco, el bloque se va desgranando. Antes de llegar al comicio. Una vez finalizado, la bancada oficial se reduciría a la nada, a este ritmo.
El presidente del Partido Justicialista y luego la Presidente de la Nación, Néstor y Cristina Kirchner, agitaron el fantasma del 2001. Sin querer, o a propósito, pronosticaron como posible una derrota y anticiparon, como posible, el peor de los escenarios. Jugaron con fuego. Angostaron el margen de maniobra. Resulta difícil creer que se les escapó. Néstor lo dijo dos veces y Cristina lo repitió al tercer día. ¿Qué pretenden, un 17 de octubre? Sería temible que lo crean posible, por la distancia de la realidad que tal pensamiento refleja.
El peronismo no sabe si saltar hacia el peronismo disidente (Mauricio Macri, Francisco de Narvaez) o jugar al poskirchnerismo (Reutemann o Daniel Scioli). Los acontecimientos se precipitan. Las candidaturas terminarán por aclarar la escena.+)

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