El arrebato

El manejo del tiempo es una variable cuya incidencia en política es decisiva. De la misma manera que una receta de cocina no se limita a contar con los ingredientes precisos sino que requieren para elaborar un plato, además de respetar un procedimiento determinado y, según recomendarían las abuelas, un momento exacto para su cocción, en la política hay que tener poder, los atributos visibles del poder y saber utilizarlos en el momento exacto de modo tal de no forzar el proceso y fallar en la consecución de los objetivos. Pero, tal como solemos insistir, al presidente Javier Milei no le agrada la política y, por más que entienda acabadamente cómo funcionan sus mecanismos, no siempre dispone de la paciencia que requiere este complejo arte. Dijimos en nuestra última columna que tenía una gran oportunidad con la apertura de las sesiones ordinarias del Congreso para establecer una agenda de profundas transformaciones. Pero Milei prefirió tensar con la oposición y convertir un año de gestión...

Fantasmas

Muy extraña es la relación matrimonial que gobierna a la Argentina. Cada vez que Cristina Fernández logra acomodar un poco la cosa, aparece Néstor Kirchner y se despacha de una manera que, como en el Juego de la Oca, la hace retroceder varios casilleros.
Esto sucede generalmente mientras la Presidente viaja y es invariable que él haga mención a palabras que ella le ha expresado en la intimidad familiar, así como que manifiesta que él debe reaccionar de ese modo para salir en defensa de su mujer.
El último show de este tipo fue el martes último, en La Plata. Kirchner encabezó un acto que mezcló a radicales con peronistas, aunque difícilmente pueda volver a llamarse a éso una Concertación plural. Hubo menos gobernadores, menos intendentes, menos legisladores que los que solía convocar el ex presidente.
Pero lo importante del acto fue su contenido. Su tenor pareció por momentos un lanzamiento de una precampaña electoral ...o una despedida anticipada (¿qué necesidad tenía de atacar al embajador norteamericano, que horas antes había intentado bajar los decibeles de una polémica). Estigmatizó a Julio Cobos y a Elisa Carrio, de manera de bendecirlos como opositores ... o culpables de lo que pudiera suceder.
Carrió hizo su interpretación. Dijo que Kirchner se vio obligado a salir de la madriguera porque le tocaron el juego. También tuvo que salir Mauricio Macri de la suya.
El mapa de la oposición quedó marcado por los ataques presidenciales. Está claro que la opinión pública busca en las víctimas del kirchnerismo a los contendientes. Se ven perjudicados el peronismo, el macrismo y, en consecuencia, Francisco de Narvaez, que no aciertan con maniobras que los expongan positivamente ante la población. Emergen, en cambio, el radicalismo en sus distintas variantes y sus efímeras alianzas con el socialismo y los coalisionistas no radicales. Perfectamente podría ser un plan de Néstor para dar cumplimiento a la profecía de Juan Perón: "los que vengan me redimirán".
Es cierto que el kirchnerismo está vigilante y alerta, pero no tanto como para estructurar operaciones perfectas. Han desplegado, sí, una batería de anuncios que por sí mismos no logran convencer a los mercados; a éstos los tienen a raya volcando muchos billetes en el mercado de acciones y cambiario. Pero los operadores financieros esperan agazapados el final de este carnaval de utilería.
Otro fantasma que anda dando vueltas es el del jueves con la liberación de Alfredo Astíz, el Tigre Acosta y una decena de acusados ex represores. La confusión hizo que un dirigente rural entiendiera que el hecho podría servir para tapar la votación del controvertido blanqueo y un marino, antinguo compañero de algunos de los liberados, lo tradujera como una patada del tablero por parte del Tribunal de Casación, de cara a la visita de la Presidente a la ESMA de esa misma tarde. Parece que el viejo camarada tenía mejor información, a la luz de la reacción oficial.
Muchos otros espectros se pasean por Buenos Aires disfrazados de paros de subtes o de bancos o de taxis, o de cortes de calles. La Iglesia misma se calzó un raro hábito al convocar conjuntamente a Cristina y al sojuzgado Julio Cobos a compartir una misa en Lujan.
Con tantas apariciones nos vamos a llevar un buen susto, en cualquier momento.+D

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