El arrebato

El manejo del tiempo es una variable cuya incidencia en política es decisiva. De la misma manera que una receta de cocina no se limita a contar con los ingredientes precisos sino que requieren para elaborar un plato, además de respetar un procedimiento determinado y, según recomendarían las abuelas, un momento exacto para su cocción, en la política hay que tener poder, los atributos visibles del poder y saber utilizarlos en el momento exacto de modo tal de no forzar el proceso y fallar en la consecución de los objetivos. Pero, tal como solemos insistir, al presidente Javier Milei no le agrada la política y, por más que entienda acabadamente cómo funcionan sus mecanismos, no siempre dispone de la paciencia que requiere este complejo arte. Dijimos en nuestra última columna que tenía una gran oportunidad con la apertura de las sesiones ordinarias del Congreso para establecer una agenda de profundas transformaciones. Pero Milei prefirió tensar con la oposición y convertir un año de gestión...

Le crecieron los enanos


 Desde principios de año que el Presidente dejó avanzar al tandem Karina Milei - Sebastián Pareja por sobre el sector de Santiago Caputo.

La estrategia del consultor era mantener un acuerdo con los gobernadores durante todo el período de gobierno, ya que nunca habría un resultado en las intermedias que le permitieran gobernar sin acuerdos parlamentarios.

Pero la Hermanísima optó por ir a disputarle los territorios a los gobernadores. La primera tanda de elecciones -Jujuy, Salta, Chaco y San Luis- le fue favorable, porque copó el espacio que ocupaba el Pro y desplazó en las provincias al kirchnerismo al segundo o tercer lugar. El capítulo siguiente, CABA, le dio un triunfo que terminó por sepultar al partido de los Macri. Pero en esta nueva serie de elecciones desdobladas, cuando se aproximan ya las nacionales, la estrategia encontró un límite: creó un nuevo adversario.

Los gobernadores de Córdoba, Santa fe, Chubut, Jujuy y Santa Cruz, decidieron no acordar con el oficialismo. La ecuación de lo que podían perder en el acuerdo de corto plazo lo recuperarían con recursos para las provincias con creces en cuanto el Presidente vuelva a necesitar de los votos de sus representantes en el Congreso.

Si eso fuera todo, no habría mayor problema. El caso es que la estrategia derrumbó el esquema de la grieta, en el que al oficialismo le resultaba más fácil competir si agitaba el fantasma del kirchnerismo. Ahora que se creó uno o más medios -María Eugenia Talerico viene creciendo como opción republicana- el esquema se redefinirá y habrá que ver a quién termina beneficiando. 

En el circo dirían que le crecieron los enanos.+)

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