El cuarto triunfo de Lula

El triunfo de Lula da Silva en el balotaj merece algunas consideraciones en cuanto al impacto sobre la Argentina de Javier Milei. La primera es el pragmatismo de Milei, que es tanto como el idealismo que se desprende de sus expresiones. En sus casi tres años de gobierno, la relación comercial entre la Argentina y Brasil no solamente  no se contrajo sino que se mantuvo o hasta creció. Más aún, a pesar de sus expresiones contra los proteccionismos, la mitad del intercambio se debe al mercado automotriz. Para ilustrarlo vale aclarar que lo mismo puede decirse de la relación con China, que se mantuvo en volúmen y mejoró en materia de saldo favorable. Si Milei es pragmático, mucho más es lo que puede decirse de Lula, que es un clásico exponente de la dirigencia socialdemócrata europea. Por más que durante este último período se lo vio más descentrado, en la campaña y en el mensaje de anoche emitió señales inquívocas de que en el venidero su vicepresidente, Geraldo Alkmin -un experimenta...

Le crecieron los enanos


 Desde principios de año que el Presidente dejó avanzar al tandem Karina Milei - Sebastián Pareja por sobre el sector de Santiago Caputo.

La estrategia del consultor era mantener un acuerdo con los gobernadores durante todo el período de gobierno, ya que nunca habría un resultado en las intermedias que le permitieran gobernar sin acuerdos parlamentarios.

Pero la Hermanísima optó por ir a disputarle los territorios a los gobernadores. La primera tanda de elecciones -Jujuy, Salta, Chaco y San Luis- le fue favorable, porque copó el espacio que ocupaba el Pro y desplazó en las provincias al kirchnerismo al segundo o tercer lugar. El capítulo siguiente, CABA, le dio un triunfo que terminó por sepultar al partido de los Macri. Pero en esta nueva serie de elecciones desdobladas, cuando se aproximan ya las nacionales, la estrategia encontró un límite: creó un nuevo adversario.

Los gobernadores de Córdoba, Santa fe, Chubut, Jujuy y Santa Cruz, decidieron no acordar con el oficialismo. La ecuación de lo que podían perder en el acuerdo de corto plazo lo recuperarían con recursos para las provincias con creces en cuanto el Presidente vuelva a necesitar de los votos de sus representantes en el Congreso.

Si eso fuera todo, no habría mayor problema. El caso es que la estrategia derrumbó el esquema de la grieta, en el que al oficialismo le resultaba más fácil competir si agitaba el fantasma del kirchnerismo. Ahora que se creó uno o más medios -María Eugenia Talerico viene creciendo como opción republicana- el esquema se redefinirá y habrá que ver a quién termina beneficiando. 

En el circo dirían que le crecieron los enanos.+)

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