El arrebato

El manejo del tiempo es una variable cuya incidencia en política es decisiva. De la misma manera que una receta de cocina no se limita a contar con los ingredientes precisos sino que requieren para elaborar un plato, además de respetar un procedimiento determinado y, según recomendarían las abuelas, un momento exacto para su cocción, en la política hay que tener poder, los atributos visibles del poder y saber utilizarlos en el momento exacto de modo tal de no forzar el proceso y fallar en la consecución de los objetivos. Pero, tal como solemos insistir, al presidente Javier Milei no le agrada la política y, por más que entienda acabadamente cómo funcionan sus mecanismos, no siempre dispone de la paciencia que requiere este complejo arte. Dijimos en nuestra última columna que tenía una gran oportunidad con la apertura de las sesiones ordinarias del Congreso para establecer una agenda de profundas transformaciones. Pero Milei prefirió tensar con la oposición y convertir un año de gestión...

Se corrió el velo


Finalmente, trascendió que no había una sola estrategia para el año electoral; la interna quedó a la vista.

Por un lado, trascendían estrategias electorales que podríamos juzgar de fallidas. Lo de Santa fe fue la sangre que llegó al río. Allí los libertarios salieron terceros cuando podrían haber salido cómodamente segundos si se hubiesen aliado con Amalia Granata, que corrió hace dos años por la escudería violeta. Divdieron votos y llegaron terceros y cuartos, respectivamente.

Por otra parte, se los empezó a ver compitiendo en terreno de gobernadores amigos -que votan las leyes del oficialismo nacional en el Congreso- y poniendo en juego tales alianzas.

Simultáneamente, el Gobierno Nacional ha logrado enderezar la nave y encaminarse a una recuperación económica. Pero, ¿alcanzaría eso para compensar una mala estrategia electoral?

No, lo que había era una interna: mientras Santiago Caputo aparecía propiciando una campaña para los cargos nacionales y concediendo a los gobernadores el ambito local, Sebastián Pareja y Karina Milei iban por todo.

La interna explotó y ahora queda por ver a qué estrategia favorecerá Javier Milei.+)

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