El peronismo busca reinventarse

En un tiempo en que los partidos parecen haber perdido incidencia política, las tribus herederas de Juan Perón buscan un restyling para mejorar sus oportunidades de cara a la renovación presidencial de 2027, con la pesada carga de la última gestión de Alberto Fernandez como recuerdo más reciente en el imaginario popular. En sus orígenes, Perón consideraba que el sindicalismo era la columna vertebral de su movimiento. Los obreros constituían la base de la sociedad y se nucleaban en una instancia de representación de tercer grado en la Confederación General de los Trabajadores (CGT), mayormente alineada en el peronismo. En la actualidad, la informalidad divide por mitades a la población argentina y las recientes crisis económicas crearon un nuevo segmento de representación, los movimientos sociales, que representan principalmente a los desocupados, que tienen afinidades políticas variadas aunque hay una mayor presencia de la izquierda; los informales, por su parte, se autoperciben como a...

Tiempo Nuevo

Hoy termina el largo proceso iniciado hace una década y que hizo eclosión el 20 de diciembre de 2001.
El espacio nacional y popular, que emergió de aquella revuelta, vino para quedarse por largo tiempo. Primero fueron Eduardo Duhalde y Roberto Lavagna, luego Néstor y Cristina Kirchner.
Tres de cada cuatro argentinos optaron por candidatos de ese perfil (Cristina Fernandez de Kirchner, Eduardo Duhalde y Alberto Rodríguez Saa), que tienen un proyecto latinoamericano con base en las clases bajas, con distintos grados de republicanismo, mientras que uno de cada tres eligieron a progresistas y liberales (Hermes Binner, Ricardo Alfonsín y Lilita Carrio), que tienen proyectos de carácter global y de clases medias. Como en Europa, el mapa político quedó claramente configurado entre democristianos y socialistas, pero con proporciones muy diferenciadas.
La oposición se dispersó tanto que se quedó sin figuras referenciales. Tendrá que reinventarse.
Los principales oponentes al proyecto oficial serán internos. Son más atractivos los gobernadores que se perfilan para la sucesión presidencial que el másdelomismismo que ofrecen los que pasaron por la vereda de enfrente en 2011.
Lo cierto es que las dificultades gubernamentales que pueden significar la falta de una oposición articulada lo van a ofrecer los desafíos que presente la crisis económicas que se gesta en Europa y el nuevo escenario del poder mundial, con un liderazgo norteamericano en cuestión; uno, chino, que se presenta como novedoso, y con una Sudamérica extrañamente protagónica.
Habrá que hacer tabla rasa para comprender la lógica de este tiempo nuevo.+)

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