Adorni declaró

El jefe de Gabinete de Ministros de la Nación presentó su tres meses demorada declaración de bienes y brindó una entrevista televisiva. No fue bien recibida por la opinión pública. Es lógico. En primer término, porque la demora en su presentación ya era elocuente; segundo, apeló a explicaciones poco sólidas y de difícil trazabilidad, y porque usó argumentos válidos en campaña y desde el llano, pero débiles desde el gobierno. Pero al presidente Javier Milei es le alcanza, porque lo que necesitaba era que se cierre esa incertidumbre. Los costos políticos ya los pagó. Sería poco razonable que, después de haberlo aguantado tanto, lo termine soltando. Excepto que le haya perdidio la confianza. Pero sabemos que en el modo de construcción política de Milei, la JGM no es una pieza que cedería a un tercero, y propios le quedan pocos. Lo hubiese cambiado de una cuando fue el espisodio de los aviones si fuera, como expresa públicamente, por la reelección; pero si va por un solo período, en la med...

Tiempo Nuevo

Hoy termina el largo proceso iniciado hace una década y que hizo eclosión el 20 de diciembre de 2001.
El espacio nacional y popular, que emergió de aquella revuelta, vino para quedarse por largo tiempo. Primero fueron Eduardo Duhalde y Roberto Lavagna, luego Néstor y Cristina Kirchner.
Tres de cada cuatro argentinos optaron por candidatos de ese perfil (Cristina Fernandez de Kirchner, Eduardo Duhalde y Alberto Rodríguez Saa), que tienen un proyecto latinoamericano con base en las clases bajas, con distintos grados de republicanismo, mientras que uno de cada tres eligieron a progresistas y liberales (Hermes Binner, Ricardo Alfonsín y Lilita Carrio), que tienen proyectos de carácter global y de clases medias. Como en Europa, el mapa político quedó claramente configurado entre democristianos y socialistas, pero con proporciones muy diferenciadas.
La oposición se dispersó tanto que se quedó sin figuras referenciales. Tendrá que reinventarse.
Los principales oponentes al proyecto oficial serán internos. Son más atractivos los gobernadores que se perfilan para la sucesión presidencial que el másdelomismismo que ofrecen los que pasaron por la vereda de enfrente en 2011.
Lo cierto es que las dificultades gubernamentales que pueden significar la falta de una oposición articulada lo van a ofrecer los desafíos que presente la crisis económicas que se gesta en Europa y el nuevo escenario del poder mundial, con un liderazgo norteamericano en cuestión; uno, chino, que se presenta como novedoso, y con una Sudamérica extrañamente protagónica.
Habrá que hacer tabla rasa para comprender la lógica de este tiempo nuevo.+)

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