La estela que deja el Mar Argentino

En los últimos meses hemos visto un cambio sensible en la visibilidad de la cuestión de las islas Malvinas, en contraste con los últimos años cuando se había percibido una suerte de desmalvinización. Recientemente, el periodista Santiago O'Donnell recordó que una de las derivaciones de las filtraciones de Snowden había dejado al descubierto una operación de inteligencia británica que tuvo como objeto la desmalvinización, y que evidentemente habría obtenido éxito. En abril de este año un cable de Reuters dio a conocer un cable presuntamente confidencial del Departamento de Estado en el que se analizaba el cambio de postura de los Estados Unidos con respecto a la soberanía en las Malvinas, como una represalia a la falta de compromiso de Inglaterra en las operaciones militares de la NATO. Esto sucedió a poco de que trascendieran rumores relativas a conversaciones entre funcionarios ingleses y argentinos al respecto, y durante una gestión, la de Javier Milei, muy alineada con los Estad...

Tiempo Nuevo

Hoy termina el largo proceso iniciado hace una década y que hizo eclosión el 20 de diciembre de 2001.
El espacio nacional y popular, que emergió de aquella revuelta, vino para quedarse por largo tiempo. Primero fueron Eduardo Duhalde y Roberto Lavagna, luego Néstor y Cristina Kirchner.
Tres de cada cuatro argentinos optaron por candidatos de ese perfil (Cristina Fernandez de Kirchner, Eduardo Duhalde y Alberto Rodríguez Saa), que tienen un proyecto latinoamericano con base en las clases bajas, con distintos grados de republicanismo, mientras que uno de cada tres eligieron a progresistas y liberales (Hermes Binner, Ricardo Alfonsín y Lilita Carrio), que tienen proyectos de carácter global y de clases medias. Como en Europa, el mapa político quedó claramente configurado entre democristianos y socialistas, pero con proporciones muy diferenciadas.
La oposición se dispersó tanto que se quedó sin figuras referenciales. Tendrá que reinventarse.
Los principales oponentes al proyecto oficial serán internos. Son más atractivos los gobernadores que se perfilan para la sucesión presidencial que el másdelomismismo que ofrecen los que pasaron por la vereda de enfrente en 2011.
Lo cierto es que las dificultades gubernamentales que pueden significar la falta de una oposición articulada lo van a ofrecer los desafíos que presente la crisis económicas que se gesta en Europa y el nuevo escenario del poder mundial, con un liderazgo norteamericano en cuestión; uno, chino, que se presenta como novedoso, y con una Sudamérica extrañamente protagónica.
Habrá que hacer tabla rasa para comprender la lógica de este tiempo nuevo.+)

Comentarios