El cuarto triunfo de Lula

El triunfo de Lula da Silva en el balotaj merece algunas consideraciones en cuanto al impacto sobre la Argentina de Javier Milei. La primera es el pragmatismo de Milei, que es tanto como el idealismo que se desprende de sus expresiones. En sus casi tres años de gobierno, la relación comercial entre la Argentina y Brasil no solamente  no se contrajo sino que se mantuvo o hasta creció. Más aún, a pesar de sus expresiones contra los proteccionismos, la mitad del intercambio se debe al mercado automotriz. Para ilustrarlo vale aclarar que lo mismo puede decirse de la relación con China, que se mantuvo en volúmen y mejoró en materia de saldo favorable. Si Milei es pragmático, mucho más es lo que puede decirse de Lula, que es un clásico exponente de la dirigencia socialdemócrata europea. Por más que durante este último período se lo vio más descentrado, en la campaña y en el mensaje de anoche emitió señales inquívocas de que en el venidero su vicepresidente, Geraldo Alkmin -un experimenta...

Bicentenario


La espuma del Bicentenario mareó a más de uno.
Tal vez lo más interesante fue descubrir el sentimiento patrio entre los nuestros. No hacía mucho que los argentinos veían en Ezeiza la única salida para este país.
Pero los argentinos acudieron masivamente a festejar el cumpleaños de la Patria.
Coincidió con una mejora de la economía, de un mejoramiento de la imagen presidencial y de una propuesta opositora que se desdibujaba, con uno de sus líderes procesados por la Justicia.
El Gobierno puso toda la carne en el asador para facturar el Mundial. "Si ganamos...", se ilusionan. Es cierto que una copa de esas puede legrarle la vida a la gente. Pero no hace milagros. Los índices siguen cercanos al 25 por ciento y, con esto, no se llega quizás ni siquiera al ballotage.
El triunfo de Ricardo Alfonsín en la interna radical bonaerense le dio aire a la oposición progresista y liberal. Tanto que Pino Solanas quedó en una situación muy incómoda. La UCR y el Socialismo, más el GEN y la Coalición Cívica, podrían ganar en primera rueda.
El peronismo disidente tendrá que ordenarse para pelear por el segundo lugar con el kirchnerismo.
Pero no vale la pena anticiparse tanto: falta más de un año. Tiempo suficiente como para que aparezca un remezón que licúe el poder gubernamental y, consecuentemente, acelerar los acontecimientos.+

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